Paraguay supera el promedio regional de consumo de alcohol en adolescentes, según diagnóstico 2026
Ya está disponible el diagnóstico regional sobre el contexto de riesgo y protección en la adolescencia (2026), elaborado por la Red Regional de Acción Preventiva para la Adolescencia y la Juventud junto a Impulso Social Consulting y Crear Vale La Pena de la que forma parte el Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD).
El estudio revela que el 55.1% de los adolescentes paraguayos ha consumido alcohol, ubicándose por encima del promedio regional (48.3%), mientras el 67.4% de los adolescentes que han probado alcohol mantiene un consumo activo, la edad de inicio más frecuente es entre los 13 y 15 años y la bebida de preferencia es el Ron con un 49.4% de preferencia, según el informe presentado hoy “Voces y realidades”:
“La variación por país: México (60.5%) y Paraguay (55.1%) presentan las prevalencias de consumo más altas de la muestra regional, mientras que Perú (30.8%) y Guatemala (32.4%) registran las más bajas”, expusieron durante la presentación virtual divulgada por las redes de la Fundación CIRD.
El lugar de consumo principal es la propia casa; seguido por casa de amigos y casa de familiares, en cuanto a la razón de inicio es principalmente por curiosidad. El CIRD, como organización miembro de ACCIONAR – Red Latinoamericana de Acción Preventiva para la Adolescencia y la Juventud, da a conocer a nivel local el importante estudio regional.
El estudio diagnóstico sobre los factores de riesgo y protección asociados al consumo de alcohol, salud mental y entorno sociofamiliar de los adolescentes en América Latina muestra además que la frecuencia de consumo en adolescentes paraguayos es de 1 a 2 veces al mes y resalta que a diferencia del resto de la región (donde predomina la familia), en Paraguay los amigos(as) son el principal contexto social de consumo con un 64.3% superando a los familiares que llega a un 56.0%.
Durante el encuentro, se compartirán los principales hallazgos y se abrirá un espacio de reflexión sobre cómo estos resultados pueden impulsar mejores políticas públicas y respuestas institucionales más pertinentes con actividades que siguen durante la presente semana, informó Carlos Vera, coordinador del área de juventud del CIRD y coordinador de proyecto En Serio Paraguay.
Según el análisis presentado dentro del informe existe una correlación significativa entre el consumo de alcohol y el deterioro de la salud mental. Entre los adolescentes consumidores, el 53.7% experimentó tristeza intensa en el último año (vs. 35.4% no consumidores), el 32.8% reportó ideación suicida (vs. 18.8%) y el 24.3% autolesiones (vs. 15.8%). También mayor exposición a Violencia ya que los consumidores sufrieron mayores proporciones de violencia emocional familiar (29.8% vs. 13.9%), violencia física familiar (16.2% vs. 5.6%) y abuso sexual (9.4% vs. 2.4%).
Prevalencia y Patrones del Consumo de Alcohol
En cuanto a la frecuencia y edad de Inicio: El 48.3% de los adolescentes encuestados ha consumido alcohol alguna vez en su vida (aproximadamente 1 de cada 2), y el 32.1% mantiene un consumo activo en el último año. El 53% inició el consumo entre los 13 y 15 años, mientras que un 21.8% lo hizo antes de los 12 años. La motivación Principal: La curiosidad es la principal razón reportada para probar alcohol por primera vez (62.7%).
En cuanto al entorno del consumo: El 67.5% de los adolescentes consume en compañía de familiares y un 92% lo hace en el hogar propio o en casa de familiares, evidenciando que el entorno doméstico es el principal espacio social de consumo.
Factores de Riesgo y Protección
Por el lado del riesgo familiar directo el informe alerta sobre el permiso familiar para probar alcohol en casa representa el factor de mayor peso (60% en consumidores vs. 12.3% en no consumidores), seguido de la disponibilidad de alcohol en el hogar (27.8% vs. 13.7%) y la baja supervisión parental (76.5% vs. 56%). También, creer que el alcohol perjudica totalmente las metas de vida actúa como el principal protector individual (76.2% en no consumidores vs. 47.6% en consumidores), junto con la creencia de que el alcohol es peligroso aún en dosis pequeñas (72.1% vs. 45.8%).
El informe recomienda, además, pautas parentales protectoras y destacan la supervisión constante (44% vs. 23.5%), el establecimiento de reglas claras y cumplidas (67.2% vs. 46.1%) y la comunicación abierta sobre los riesgos del alcohol (69.7% vs. 53.9%).
Salud Mental, Violencia y Comorbilidad
Según el análisis presentado dentro del informe existe una correlación significativa entre el consumo de alcohol y el deterioro de la salud mental. Entre los adolescentes consumidores, el 53.7% experimentó tristeza intensa en el último año (vs. 35.4% no consumidores), el 32.8% reportó ideación suicida (vs. 18.8%) y el 24.3% autolesiones (vs. 15.8%). También mayor exposición a Violencia ya que los consumidores sufrieron mayores proporciones de violencia emocional familiar (29.8% vs. 13.9%), violencia física familiar (16.2% vs. 5.6%) y abuso sexual (9.4% vs. 2.4%).
Brechas Institucionales en Escuela y Cuidadores
El informe también aborda que de políticas de protección abordadas desde las instituciones ya que el 97.1% de los adolescentes indicó no haber participado en un programa formal de prevención sobre el consumo de alcohol. En cuanto al rol docente; aunque el 77.6% de los docentes habla abiertamente con sus alumnos sobre los riesgos del alcohol, solo el 22.2% ha recibido capacitación formal específica de su institución sobre el tema y el 40.5% advierte sobre puntos de venta de alcohol cercanos a los colegios.
Las recomendaciones principales se centran en: Fortalecer la Crianza Positiva: Promover la supervisión activa y desmitificar la pauta cultural de «enseñar a tomar» introduciendo alcohol a menores bajo supervisión adulta. Además, prevención escolar e Integración de salud mental ampliando programas basados en habilidades para la vida, integrando tamizajes de salud mental, detección de violencia y rutas de apoyo emocional en el ámbito educativo. Institucionalizar el Arte y la Expresión Simbólica: Implementar espacios regulares de elaboración simbólica (poesía, juego, arte) como infraestructura regular de salud mental y autorregulación emocional juvenil y regulación del entorno escolar reforzando la fiscalizaciones y normativas para erradicar los puntos de venta de bebidas alcohólicas a menores en el entorno de las escuelas.
Para ampliar Carlos Vera, coordinador del proyecto por el CIRD: 0985 239995




