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Héctor
Arnella,
Director de la 10° Región Sanitaria. |
José Modesto
Araújo, Director de la 1° Región
Sanitaria. |
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Cuando recibió su título de gineco-obstetra ecografista
José Modesto Araújo tenía abiertas todas
las posibilidades para quedarse en el extranjero y ejercer su
profesión. Sus buenas notas ya le habían dado una
beca completa con la que estudió medicina en el nordeste
de Brasil. Recién egresado, podía haber optado
por expandir aún más sus horizontes.
Pero una carta de su padre en donde le expresaba que se debía
a su pueblo y a su gente, le hizo decidir que era tiempo de hacer
maletas y volver a los polvorientos caminos de Concepción.
Uno debe retribuir al pueblo que lo forja, le decía. Con
esta convicción retornó a casa.
El actual director de la 1° Región Sanitaria de Concepción
se convirtió en un convencido promotor de la descentralización
en salud desde hace 15 años, cuando comenzó a involucrarse
con la gestión pública.
Apenas de regreso al país, el novel médico rápidamente
fue designado como el primer Secretario de Salud departamental
de Concepción, cargo que lo ejerció por 7 años.
En esta época, con el doctor Andrés Vidovich Morales
como Ministro de Salud, se promulgó la Ley 1.032/96 y
empezó el proceso de descentralización en Paraguay.
La legislación promovía la creación de los
Consejos Locales de Salud, lo que permitió que tímidamente
se implementaran algunas experiencias.
La de Concepción fue una de ellas. Con el apoyo de la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la fundación
Kellogg, se desarrolló un proyecto de un modelo integrador
sobre salud y desarrollo departamental. Por el éxito de
este trabajo José Modesto fue designado joven sobresaliente
de la Cámara Junior de Asunción.
Además, el cargo le dio la oportunidad de representar
al departamento en congresos internacionales y compartir con
prestigiosos referentes de la salud pública latinoamericana.
"Eso
cambió mi vida. Cambió mi visión y mi forma
de pensar", comenta. Ciertamente continuó ejerciendo
la gineco-obstetricia como opción laboral, pero la salud
pública se convirtió en su pasión.
Aún así, por unos años tuvo que volver a
separarse del área sanitaria cuando en el 2001 fue electo
intendente de Concepción. Ejerció el gobierno municipal
hasta el 2006.
El año pasado, cuando la ministra Esperanza Martínez
le ofreció la conducción de la Región Sanitaria,
José Modesto puso una condición. "Condicioné mi
nombramiento. Lo iba a hacer siempre y cuando se implementara
realmente el Sistema Nacional de Salud sobre el que tanto escuché hablar
pero hasta ahora nunca se efectivizaba". La Ministra le
dio su palabra.
El director regional cree firmemente que existe posibilidad de
que cambie la salud pública en el país, pero implica
compromiso. "No hay otro camino más que la descentralización.
Depende de nosotros el cambio", concluye.
Hacia el este
Héctor Andrés Armella también ve su aporte
a la salud pública como un compromiso que asumió desde
el momento que comenzó a estudiar medicina. "Yo tengo
una deuda moral con el pueblo paraguayo, que prestó su
confianza para que yo me capacite y sea lo que soy hoy",
afirma el médico especialista en terapia intensiva de
adultos, que desde hace 7 meses ocupa el cargo de director de
la 10° Región Sanitaria de Alto Paraná.
Con 35 años, Héctor cree en el potencial del trabajo
y el compromiso. Después de estudiar su especialización
en Francia volvió al país, pero comprobó que
en Asunción no tenía cabida profesional. Así que
este asunceno tomó la decisión de ir a Alto Paraná y
ya el primer día que estuvo ahí dijo "acá me
quedo". Le llamó la atención la potencialidad
de Ciudad del Este, pero también sus necesidades y las
pocas capacidades establecidas. "Hay muchas ganas, gente
interesada, pero los sistemas de trabajo para nada están
fortalecidos, todo está desarticulado". Entonces,
se dijo: "acá hay que hacer algo, hay mucho campo
y posibilidades". Y se quedó. Sus hijos nacieron
en esta ciudad.
Cuando le ofrecieron el cargo en la conducción regional
de la salud pública no dudó un segundo. Había
muchos aspectos en contra. Económicamente le representa
menos retribuciones, además de las postergaciones en su
carrera profesional, y las sobrecargas laborales y emocionales.
Pero aceptó el desafío. La situación era
caótica. En la región existía muy poca confianza
en el proceso de descentralización por la mala gestión
que había desarrollado el anterior Consejo.
"Era un ejemplo palpable de lo que pasa cuando priman criterios
políticos sobre criterios de salud pública",
reflexiona. De hecho, uno de los condicionamientos que pusieron
los médicos del plantel del Hospital Regional era la disolución
del Consejo, porque la experiencia había sido desastrosa.
"Tomé una institución en alto grado derruida y de
decadencia tal, que prácticamente ninguna tarea parecía
posible", plantea. Pero en 7 meses, con esfuerzo, transparencia
y convicción las cosas parecieran estar comenzando a organizarse.
Y es que "los liderazgos deben ser ejercidos", asegura
Armella.
"Cada uno fue ocupando su lugar correspondiente, el nuevo director
del Hospital ejerce el liderazgo que le corresponde por ley,
es presidente del Comité Ejecutivo del Consejo Local de
Salud, lleva adelante las riendas de la institución y
se está transparentando el manejo administrativo. La municipalidad
de Ciudad del Este, a la par del Ministerio, empezó a
hacer transferencias mensuales de recursos", relata.
Además de organizar el Consejo Local de Salud, se reactivó el
Consejo Regional de Salud y fueron creados otros 15 nuevos Consejos
en el departamento. "La gente, sobre todo en los distritos
más pequeños, está entusiasmada, hay trabajo,
hay Intendentes muy comprometidos. Es como una marea que se va
contagiando de comunidad en comunidad. Es realmente muy interesante
el proceso que se está dando", afirma.
Armella no se arrepiente de haber aceptado este difícil
reto. "Pienso que no tenemos el derecho a decir que no
en este momento de cambio. Sencillamente es necesario y quiero
ser útil.
Esta es una oportunidad que no tuvieron mis padres ni mis abuelos,
que vivieron en un régimen de sojuzgamiento. Uno debe
dar lo mejor de sí para poder sacarnos de esta situación
en la que estamos en nuestro país. No va a ser mágico,
ni de la noche a la mañana, va a implicar una serie
de sacrificios, pero hay mucha gente dispuesta y comprometida
para
llevar esto adelante", sostiene.