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una primera parte, recibieron capacitación sobre la
manera de rendir cuentas. |
La reunión fue convocada por el Ministerio de Salud Pública,
a través del Equipo Técnico Nacional de Descentralización.
Se realizó en el Salón Auditorio de la secretaría
de Estado el pasado 26 de marzo y duró más de cinco
horas. Las instalaciones estaban repletas y el interés
por analizar los avances y las dificultades del nuevo modelo
de gestión implementada desde octubre pasado era palpable.
Por primera vez en la historia de la salud pública, el
Ministerio transfería recursos del Estado a los Consejos
Regionales y Locales de Salud para invertirlos en los establecimientos
de sus comunidades, y quería evaluar la situación
actual.
"La respuesta a las necesidades más urgentes es rápida.
No existen trabas burocráticas. Hay agilidad en los trámites
administrativos. Aumentó la cobertura de los servicios.
Se ampliaron las especialidades. Hay una mejor atención
a pacientes insolventes. Se mandan arreglar los equipos y se
mejora la infraestructura".
Así coincidieron, como en casi todos los demás
puntos, los cuatro grupos en que se dividieron para trabajar
los intendentes, directores de hospitales y miembros de Consejos
de Salud que participaron de la reunión, al momento de
analizar las ventajas que tenía administrar localmente
los aportes del Ministerio de Salud e invertirlos directamente
en sus respectivos establecimientos sanitarios.
Quedó claro que contar con recursos al instante facilitaba
el trabajo de los funcionarios en los hospitales. Es más
fácil cambiar desde un foco quemado y arreglar techos,
paredes y baños, hasta comprar medicamentos, insumos y
equipamientos médicos. Los trámites burocráticos
que caracterizaron siempre a la administración pública
quedaron relegados con el trabajo articulado entre los intendentes,
los directores de los hospitales y los Consejos de Salud.
"Ahora, lo que se pide, al instante se tiene. Antes no teníamos
lo que necesitábamos sino meses después, incluso
cuando ya no nos servía", dijo seguro el doctor Américo
Nunez Otto, director del Hospital de San Pedro del Paraná.
Pero así como analizaron las ventajas de este nuevo modelo
de gestión, también discutieron sobre las dificultades
que tenían y las propuestas que dejaban a las autoridades
sanitarias y a los miembros del Equipo Técnico de Descentralización
buscando ser más eficientes y solucionar los inconvenientes.
El principal problema con que tropezaron estos meses fue la irregular
transferencia de recursos por parte de algunas municipalidades
y la casi nula participación de la mayoría de las
gobernaciones en este proceso de cambio.
Según el acuerdo de descentralización que firman
todos los actores locales y subnacionales con el Ministerio de
Salud Pública, la municipalidad se compromete a transferir
al Consejo de Salud de su comunidad hasta el 5% de sus recursos
corrientes, mientras que las gobernaciones de acuerdo a su disponibilidad
presupuestaria.
A esto se suma, según la evaluación realizada,
la escasa ejecución del presupuesto de las Regiones Sanitarias,
lo que hace que los Consejos de Salud vuelvan a invertir sus
pocos recursos en la compra de rubros que las Regiones deberían
estar proveyendo normalmente a los hospitales, como combustible,
alimentos, insumos y hasta medicamentos en muchos casos.
"Así como nos exigen a los Consejos de Salud ser transparentes
y rendir cuentas, las Regiones Sanitarias también deberían
ser transparentes con sus presupuestos. Los Consejos deberíamos
también conocer con qué recursos cuentan, en qué gastan
y cómo gastan las Regiones", criticó el doctor
José Rolón, director del Centro de Salud de Fram.
Rendición de cuentas
Otro tema que ocupó gran parte de las discusiones fue
la obligatoriedad de la rendición de cuentas de los Consejos
que reciben aportes del Ministerio de Salud. Aunque nadie se
negó a realizar ese ejercicio de transparencia, hicieron
notar a las autoridades que la rendición de cuentas mensual
resultaba un inconveniente para los administradores, quienes
se pasaban más tiempo trabajando en eso que cumpliendo
con otros roles dentro de las organizaciones comunitarias.
Para subsanar este inconveniente sugirieron que las rendiciones
de cuentas se realicen de forma trimestral y en las propias Regiones
Sanitarias de sus departamentos, ya que esto facilitaría
la movilidad de los administradores, la reducción de gastos
de pasajes y viáticos, y una mejor eficiencia en el gasto
de los recursos.
Igualmente, solicitaron que todas las carpetas con los documentos
requeridos y controlados por el Ministerio de Salud, de ser rechazadas
sean devueltas con las recomendaciones correspondientes, ya que
ahora eso no sucede y muchos Consejos desconocen los motivos
del rechazo de sus rendiciones de cuentas.
Insistieron en que las rendiciones de cuentas no sean meramente
administrativas, sino también de coberturas y servicios.
Es decir, que las transferencias estén vinculadas también
al cumplimiento de metas sanitarias y no solo administrativas.
Capacitación
La reunión del jueves 26 de marzo también sirvió para
que los responsables del área de Contabilidad del Ministerio
de Salud, encabezada por la licenciada Luz Ortellado, realizaran
una capacitación para la rendición de cuentas a
los miembros de los Consejos de Salud.
Durante unas dos horas, mostraron detalladamente cada uno de
los documentos que debían presentar para demostrar los
ingresos y egresos de los recursos transferidos.
En la ocasión, la ministra de Salud Pública, Esperanza
Martínez felicitó a todos por la alta participación
e interés demostrado para proseguir con el proceso de
cambio.
"Tenemos que empezar a construir consensos para avanzar. Este
es un proceso de avance progresivo, lo importante es que la capacidad
de diálogo sea la estrategia de convivencia social. Debemos
apuntar a tener objetivos y resultados claros, avanzar, rendir
cuentas, porque ese es el mecanismo por el cual las comunidades
van a ir adelante", aseguró.