Año 7- 24 - Enero 2009
EDITORIAL
Transparencia y buen uso del dinero público
FONDOS PRESUPUESTADOS PARA TRANSFERENCIAS SON LIMITADOS
Urge mayor compromiso de Gobernaciones

DESEMBOLSAN OTROS G. 1.000 MILLONES
Consejos de Salud rindieron cuentas y recibieron nuevos recursos de Salud Pública

ANUNCIAN OTRO MECANISMO PARA APOYAR GESTIÓN DESCENTRALIZADA
Financiarán proyectos de las comunidades

RENDICIÓN DE CUENTAS DE LA GESTIÓN DEL DINERO PÚBLICO
Instalando la transparencia desde los Consejos de Salud
EVALUARON IMPACTO DEL APORTE DEL MINISTERIO DE SALUD A LOS CONSEJOS DESCENTRALIZADOS
Transferencias mejoran servicios de los hospitales
EN CORDILLERA, CAAZAPÁ Y MISIONES
Crean las primeras oficinas regionales de descentralización
POR PRESTACIÓN DE SERVICIOS A ASEGURADOS
Consejos de Salud no reciben retribución de IPS
BUENA GESTIÓN ENTRE EL CONSEJO DE SALUD Y AUTORIDADES SANITARIAS
Trabajo articulado permite inaugurar mejoras en Hospital de Fernando
CONSEJO NACIONAL DICTA SU PRIMERA RESOLUCIÓN
Oficializan reconocimiento del CRS de San Pedro
ASISTENCIA TÉCNICA DEL CIRD CONCLUYE CON ÉXITOS
Coronel Bogado: Un ciclo con notas sobresalientes
DESCENTRALIZACIÓN EN HECHOS
LUEGO DE QUE EL CONSEJO DE SALUD DE VILLA HAYES RINDEN RECIBA RECURSOS DEL MINISTERIO DE SALUD
Hospital chaqueño presenta informe de servicios
LOS ROSTROS DEL CAMBIO
La salud pública como pasión

ASISTENCIA TÉCNICA DEL CIRD CONCLUYE CON ÉXITOS
Coronel Bogado: Un ciclo con notas sobresalientes
Fachada del Hospital de Coronel Bogado y la Farmacia Social en pleno funcionamiento. Momentos del acto de clausura de la asistencia técnica del CIRD/USAID.
 
En el 2002 la comunidad de Coronel Bogado en Itapúa se embarcó en el propósito de gestionar de manera local su Hospital Distrital con la asesoría técnica del CIRD. Siete años después, llegó el momento de cerrar el proyecto. El acto tuvo el tinte emotivo de una graduación académica. Todos los protagonistas dieron su visión. El Consejo Local de Salud completó su ciclo con notas sobresalientes. El cambio, afianzado, avanza ya sin necesidad de ayuda.

Siete años atrás no sobraban los recursos, pero sí el entusiasmo y las ganas de cambiar. Se sumó a ello una oportuna asistencia técnica que permitió sacar el máximo jugo de la materia prima. Con estos elementos, el Hospital Distrital de Coronel Bogado se transformó. De un establecimiento con infraestructura precaria y poca oferta de servicios, pasó a ser un referente importante para casos de complejidad básica en la zona de Itapúa.

El mango, en el medio del patio del Hospital, sigue refrescando con su sombra. Es el mismo debajo del cual se firmó el 12 de junio de 2004, el acuerdo de descentralización con el Ministerio de Salud Pública. Dos años antes, el 13 de abril de 2002, había iniciado la colaboración técnica del CIRD, que el pasado 18 de febrero de 2009 cerró con resultados sobresalientes.

En este proceso de siete años fue protagonista la ciudadanía, que confió en una forma distinta de hacer las cosas. “El avance fue tan grande que ni los propios sanatorios privados cuentan con los servicios que ahora brindamos en nuestro Hospital. Todo gracias a las mancomunión de esfuerzos de las diferentes instituciones”, opina María Josefa Ortíz de Barrios, concejala municipal, directora del colegio y miembro del Consejo Local de Salud.

“Por supuesto que el cambio es enorme”, coincide David Szostak, también miembro de la organización comunitaria.

Siete años atrás el Hospital arrastraba un crónico déficit de insumos, para ser atendidos los pacientes debían comprar desde los artículos más básicos, como vendas y jeringas. El quirófano estaba prácticamente cerrado. Los pacientes tenían que ser trasladados constantemente a Asunción, lo que generaba un altísimo gasto adicional. Las familias debían solventar desde el combustible de la ambulancia, hasta la estadía en la capital durante la internación de un familiar.

Hoy muchas de estas cosas son historia. Todavía se dan traslados en casos graves, pero la mayoría se resuelve en el Hospital. Los servicios se han duplicado. De 12 mil consultas realizadas en el 2004, el Hospital cerró el 2008 con 30 mil consultas y 296 cirugías.

Aún así, las metas son mucho más ambiciosas. “Estamos todavía lejos de llegar a dónde queremos con nuestro Hospital, y si recibimos críticas es porque ahora somos capaces de dar respuesta a los reclamos que tenemos”, comenta Roberto Villalba, director del Hospital Distrital.

Como muchos, está convencido que el cierre de la asistencia técnica del CIRD no más que el inicio de una nueva etapa, de mayor responsabilidad y nuevos desafíos.

“Hoy tenemos una realidad muy clara, con un camino muy cierto y bien trazado, y por sobretodo somos concientes que tenemos mucho por corregir y muchísimo más por crecer. Pero la diferencia es que tenemos muy claro qué corregir, hacia dónde crecer y cómo hacerlo”, expone.

Las personas

La fortaleza del proyecto de descentralización impulsado en Coronel Bogado está en la sostenibilidad que obtuvo. La población local se involucró tanto, que ahora se han transformado en líderes y son capaces de servir de motores para replicar la experiencia en otras comunidades.

“Lo que inició como un proyecto concreto, ha fructificado en un proceso”, reflexiona Rubén Gaete, coordinador del Proyecto Descentralización de Salud del CIRD.

“Si miramos años atrás, en el 2002 el Hospital tenía las carencias propias de un establecimiento del interior. Pero había un recurso más valioso que el dinero y los recursos materiales. Era el recurso de los sueños y los compromiso, el saber que se puede cambiar esa realidad”, apunta.

Con la firma del acuerdo de descentralización se abrió un espacio para que las personas y sus autoridades puedan cooperar con su servicio de salud. Y todos coinciden en que este es un factor motor.

“El punto fundamental de nuestro éxito es la articulación entre actores locales: municipalidad, Hospital, Consejo de Salud y organismos de cooperación, que a su vez se aliaron con otras instituciones”, opina Josefa Ortiz de Barrios.

Todo es una cosecha de enseñanzas. “Nos ha servido para fortalecer institucionalmente al Consejo y así poder realizar gestiones participativas en salud, como el beneficio en cuanto a la cantidad y calidad de los servicios brindados en nuestro Hospital”, respalda el intendente, Juan Carlos Fretes.

Graciela Ávila, oficial de programa de USAID, refuerza esta opinión. “La cooperación de una agencia no tiene sentido si es que viene deposita algo y se va, sin generar capacidades y sin generar procesos a nivel de los grupos y las comunidades para que ellos puedan ser independientes”. Esta independencia está ganada con creces.


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