Año 6- 22 - Julio 2008
EDITORIAL
La descentralización para la nueva salud pública
FILADELFIA
Tiene nuevo espacio para la salud

MINISTERIO DE SALUD PRESENTÓ PLAN DE CONTINGENCIA CON MEDIDAS HASTA MARCO DE 2009
Disminuir el gasto de bolsillo y mejorar la atención son compromisos de las nuevas autoridades

CONSULTAS, URGENCIAS Y ARANCELES HOSPITALARIOS PARA INTERNADOS SIN COSTO PARA CIUDADANOS
Hacia la GRATUIDAD de la Salud Pública en el Paraguay

PARA HACER FRENTE A LA GRATUIDAD DE CIERTOS SERVICIOS
Consejos de Salud administrarán G. 575 millones desembolsados por Salud Pública
REGIONES SANTIARIAS BUSCARÁN LLEGAR A UN 100% DE GASTOS EN SALUD
Hospitales ejecutarán presupuesto en forma más independiente
BREVES
EN ASAMBLEA POPULAR Y PARTICIPATIVA
Conforman Consejo Regional de Salud

IMPONEN EL VALOR DE LA TRANSPARENCIA
Consejos rinden cuentas a sus comunidades

MEDIANTE ASISTENCIA TÉCNICA A MUNICIPIOS Y GOBERNACIONES
EL CIRD
apuesta a seguir trabajando con gobiernos locales y subnacionales

DESCENTRALIZACIÓN EN HECHOS
INTERESADOS EN CONOCER EL TRABAJO DEL CONSEJO DE SALUD
Autoridades norteamericanas visitan Itauguá
LOS ROSTROS DEL CAMBIO
Gobernadores comprometidos
con la Salud

Editorial
La descentralización para la nueva salud pública

Mejorar la salud de la población implica saldar, en parte, la enorme deuda social que existe en nuestro país y es, asimismo, un requisito indispensable para la igualdad de oportunidades, el mejoramiento de la calidad de vida; contribuyendo así a elevar el nivel de bienestar de la sociedad en su conjunto.

El mejoramiento sostenido de la salud de los paraguayos y paraguayas no se podrá lograr solo con el accionar del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, sino con el compromiso y la participación de todos los actores. Aunque se tenga el mejor ministro o ministra de salud, si no se adecua la estructura organizacional y de gestión del MSPyBS, y no se logra incorporar efectivamente a la comunidad, autoridades locales y regionales en la gestión de los servicios de salud, los resultados que se obtendrán serán bastante limitados y modestos.

En ese sentido, la descentralización brinda el soporte organizacional, operativo y el contexto participativo necesario para que el sistema de salud pueda alcanzar los objetivos de lograr una cobertura universal, eficiente y equitativa. La descentralización otorga protagonismo a los municipios, gobernaciones, la comunidad organizada en Consejos de Salud y otros espacios comunitarios, para que juntos, todos, busquen la forma de mejorar y potenciar los servicios y programas de salud, para posibilitar que estos lleguen a todas las personas, especialmente las más pobres y vulnerables, que están excluidas de los servicios institucionales que brinda hoy un sistema sanitario estructurado de forma centralizada.

Es necesario unir los esfuerzos de manera racional e inteligente, integrando intersectorialmente los recursos: gobernación, municipios, Ministerio de Salud, sociedad civil y comunidad en general; siguiendo el objetivo común de lograr una mejor atención a las necesidades postergadas del pueblo. La manera de hacerlo es a través del proceso de descentralización de salud, enmarcado en un proceso más amplio que es la reforma sanitaria.

La descentralización no es un sistema perfecto, pero sí es más democrático y brinda mejores posibilidades de solucionar los problemas, ahí mismo donde se originan. Y tal como se expresa en un documento de la Cepal “si el desarrollo (y por consiguiente, el mejoramiento de las condiciones de salud) es un producto de la propia comunidad, no serán otros, sino sus propios miembros quienes lo construyan”.