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En
ambas inauguraciones, los niños
y niñas de las comunidades dijeron
presente, dando color, danza y música
a los presentes |
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El Puesto de Salud de la compañía
Correa Ruguá, a 30 kilómetros del casco urbano
de San Pedro de Ycuamandyyú, es una modesta construcción
edificada hace un cuarto de siglo. Nunca fue remodelado ni ampliado.
En la pequeña salita nacieron al menos trescientos niños
de la comunidad en los últimos años. Pero ya no
se hacen partos. Las tres obstetras que atienden al establecimiento,
de lunes a viernes, de 7 a 13 resolvieron suspender este servicio
porque los instrumentales no están en buenas condiciones.
Tampoco hay médicos para atender las urgencias.
Ahora, la alternativa que tienen las embarazadas es trasladarse
hasta la capital departamental por un camino de tierra que cuando
llueve se vuelve intransitable. Hay transporte público
sólo dos veces al día y el costo del pasaje es
de 15 mil guaraníes, ida y vuelta. No hay ninguna ambulancia.
Pero aún en estas difíciles condiciones, en esta
zona donde viven 2.529 personas, distribuidas en 11 barrios rodeados
de grandes estancias, hombres y mujeres continúan dando
a luz sus esperanzas.
El último nacimiento que celebraron los habitantes de
esta comunidad fue el de la primera Farmacia Social del distrito.
Esta dependencia administrada por el Subconsejo de Salud permitirá ofrecer
a la comunidad medicamentos esenciales a precio de costo, para
resolver las urgencias.
"Nuestra Farmacia Social es una empresa comunitaria que
surge como una respuesta a la necesidad sentida de nuestra comunidad",
explicó Pablo Frutos Aguilera, presidente del Subconsejo
de Salud, durante el acto de inauguración de la Farmacia
Social el pasado 9 de mayo.
"Esta Farmacia va a ser de suma importancia para nuestra
compañía,
ya que vivimos lejos del pueblo y tenemos mal camino. Ahora podemos
estar más tranquilos, porque vamos a tener los medicamentos
y además van a ser más accesible", apuntó ante
los muchos invitados que colmaron el patio del Puesto de Salud
en donde se realizó el acto de inauguración.
Para garantizar su sostenibilidad, el dispensario funciona con
un sistema de financiamiento llamado "fondos rotatorios".
Los medicamentos se venden apenas por encima del costo. La pequeña
ganancia permite reponer permanentemente el lote de insumos.
Con este servicio habilitado, la comunidad sigue demandado mayores
mejoras. "Lo que necesitamos es una ampliación de
nuestro puesto y la visita de un médico por lo menos una
vez al mes. Antes teníamos un botiquín con medicamentos
esenciales y para primeros auxilios, ya que San Pedro está bastante
alejado. Muchas veces no hay movilidad y hay muchas personas
pobres", explicó por su parte Felicia González
de Gómez, encargada del Puesto de Salud.
El presidente del Subconsejo apoya este reclamo: "solicitamos
a las autoridades la ampliación de nuestro Puesto de Salud.
También necesitamos más profesionales para atender
las 24 horas y la atención de un médico por lo
menos una vez por semana", expuso.
Durante el acto de habilitación hicieron uso de la palabra
el intendente de San Pedro de Ycuamandyyú, Pastor Vera
Bejarano; el presidente del Consejo Local de Salud de San Pedro
de Ycuamandyyú, Ángel Vera Bejarano; el director
de la II Región Sanitaria, Carlos Carmona; y, el representante
del CIRD, Martín González.
La bendición del emprendimiento comunitario estuvo a cargo
del cura párroco rural, Cristino quien explicó a
la comunidad el objetivo que persigue la Farmacia Social cual
es vender medicamentos básicos a bajo costo, lo que permitirá beneficiar
a personas de escasos recursos y reponer permanentemente el stock
de remedios. “Estos medicamentos no se regalan, tienen
un costo, pero muy bajo. Así vamos a poder seguir comprando
más medicamentos y beneficiando a toda la comunidad. Este
emprendimiento es de todos y por eso hay que cuidarlo”,
aseguró.