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| Lic.
Rubén Gaete* |
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La salud pública de Fram en la década de los 90
y a inicios del año 2000, presentaba una situación
similar al resto del país, es decir, con un Centro de Salud
sufriendo agudos problemas de desabastecimiento de medicamentos
e insumos básicos, insuficiente dotación de recursos
humanos, equipos sin reparar ni mantener, un edificio prácticamente
en ruinas, con escasa cobertura de vacunación y elevada
tasa de partos domiciliarios. Todo esto en un marco de baja participación
social y un escaso involucramiento del gobierno local en la gestión
de los servicios de salud. Esta situación, producto de
la centralización excesiva de la gestión del MSPyBS,
repercutía en un elevado gasto de bolsillo de las familias,
pues estas debían afrontar los gastos y acudir a otros
servicios, dado que el sistema público era incapaz de resolver
las necesidades de atención y servicios de salud.
Hoy la población de Fram tiene un alto grado de satisfacción
con los servicios que brinda el Centro de Salud (legitimidad),
las coberturas de los programas cumplen las metas asignadas, se
cuenta con cobertura superior al 90% en inmunizaciones y la totalidad
de la población infantil tiene acceso a la atención
pediátrica. En los últimos seis años, la
mortalidad materna se mantuvo cercana a cero por 100 mil nacidos
vivos como resultado de la mejor oferta y calidad en los servicios
prenatales, del parto y del puerperio.
Estos logros se deben a la gestión descentralizada, con
énfasis en la atención primaria de salud, sustentada
en el fuerte compromiso y liderazgo de sus autoridades locales
y sanitarias, que permitió desarrollar un Seguro Comunitario,
administrado por el Consejo Local de Salud, que brinda un paquete
básico al 100% de la población, donde el excedente
del aporte de las familias y el aporte del gobierno municipal
se destina a solventar los servicios de las familias insolventes.
A veces, con opiniones subjetivas y poco profundas, se pretende
minimizar los logros y resultados del modelo de gestión
descentralizada de Fram, señalando que es una comunidad
culturalmente diferente al resto del Paraguay, pero ese tipo de
opiniones uno la puede contrastar con la realidad. Por ejemplo,
comparando la situación sanitaria del municipio de La Paz,
ubicado a 30 km de Fram, que tiene el PIB per cápita más
alto del país y con fuerte presencia de colonos inmigrantes,
pero cuyo servicio de salud no está descentralizado. Hoy
la situación de salud del distrito de La Paz es bastante
diferente al del municipio frameño, sufriendo las mismas
carencias y limitaciones que tuvo Fram en sus inicios.
La experiencia de Fram nos muestra que para revertir la situación
de la salud, la palabra clave es descentralización, entendiendo
esta como una amplia participación de autoridades locales
y de la comunidad en la gestión de los servicios de salud,
fortaleciendo así desde abajo a todo el sistema de salud.
¿Qué deberían hacer las autoridades sanitarias
para que otras comunidades gocen de los mismos beneficios que
se tiene en Fram? (1) Desarrollar políticas sanitarias
basadas en la evidencia; (2) institucionalizar, ampliar y profundizar
el proceso de descentralización y participación
comunitaria; (3) fortalecer la gobernabilidad del MSPyBS; (4)
ajustar el modelo de atención; (5) ubicar a las personas
idóneas en los cargos claves, designando técnicos
de reconocida integridad y con trayectoria de compromiso personal
de impulsar el proceso de manera real y no solo en el discurso
y de manera teórica; (6) sistematizar las experiencias
positivas y las herramientas necesarias para implementar el proceso
de descentralización; y, (7) acompañar con asistencia
técnica y supervisión capacitante a los niveles
locales y regionales, entre otras acciones concretas.
*Especialista en Economía y Financiamiento de la Salud,
Master en Gobierno y Gerencia Pública. Actual Coordinador
del Proyecto de Descentralización de Salud y Participación
Comunitaria, CIRD/USAID