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Julio
Fernández. Coordinador
del Proyecto Gasto Social. Ex gerente de área
del Banco Central. Ex director general de la
DGEEC.
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Julio Fernández
En el tema de descentralización de salud se percibe que en varios de los
municipios que lo están llevando adelante se cumplen algunos de los objetivos
que persigue la descentralización. Los testimonios de directores de hospitales,
gobernadores, intendentes e incluso de los mismos usuarios reflejan que mejoran
los indicadores, aumenta la cobertura y se reducen costos.
Recordemos que los
objetivos fundamentales de la descentralización son: a) Favorecer la participación
comunitaria y la democratización b) Mejorar la eficiencia y la calidad
c) Reducir el gasto del nivel central entre otros. Encontramos en las experiencias
puntuales del Paraguay varios elementos que nos hablan de que efectivamente puede
funcionar, pero siempre bajo ciertos parámetros o realidades que no se
pueden dejar de considerar. Un hecho llamativo es que en la mayoría de
los casos los procesos positivos coinciden con un acompañamiento cercano
de agencias u organismos especializados.
En el momento de masificar este proceso se deben considerar algunos aspectos:
si no se evalúa adecuadamente cada contexto local puede pasar que las élites
de mayor fuerza utilicen la descentralización para su propio beneficio,
beneficiando así a un sector y no cumpliendo el objetivo de mayor equidad.
Por otro lado, hay que tener cuidado con la calidad de la información.
A nivel central ya tenemos déficit en esta materia, esto se puede multiplicar
a nivel local si no se tiene en cuenta desde el principio. Es importante que
todo lo que se realice a nivel local se pueda luego consolidar a nivel nacional.
En materia de salud es fundamental contar con un moderno sistema de información,
un proceso de descentralización no debería obviar este aspecto.
Con respecto a la participación de la sociedad civil, hemos visto como
a nivel Central cuando ésta se involucra activamente el impacto es fuerte
(el presupuesto en salud creció significativamente en los últimos
años); a la misma conclusión se puede llegar si el análisis
se hace a nivel local.
Un aspecto que no debe olvidarse es que a nivel local necesariamente se debe
contemplar un mecanismo compensatorio, porque si se descentraliza la salud en
todo el país y cada Consejo de Salud solo administra los recursos que
es capaz de obtener en función a la situación socioeconómica
del municipio, obviamente aquellos municipios más aislados y más
pobres van a ser los menos favorecidos.
Sin un mecanismo compensatorio este proceso beneficiará a los municipios
con mayores recursos y no se cumplirá uno de los principales objetivos
de la descentralización. En este sentido es fundamental un fortalecimiento
progresivo y significativo del nivel Central en su rol de rector del sistema
para que el proceso de descentralización tenga mayores probabilidades
de éxito.
Finalmente es importante mencionar que todo este proceso debe estar enmarcado
dentro de políticas públicas nacionales.