En su extensa carrera profesional, el doctor Juan Horacio Duré pasó por
todos los estamentos del Ministerio de Salud Pública. Desde
director de puesto de salud, hasta director de programas, incluyendo
la gerencia de centros de salud, un hospital distrital y un hospital
regional. "Por eso hablo con conocimiento de causa, conozco la
problemática", afirma en el cargo de secretario de salud
de la Gobernación de Itapúa que ejerce desde hace dos
años. Como tal, preside además el Consejo Regional de
Salud.
El médico es de Asunción, pero desde hace ocho años
está radicado en Itapúa con toda su esposa y sus tres
hijos. Asegura que fue aquí donde encontró la oportunidad
de desarrollar su quimera de salubrista.
"Me enamoré de esta tierra. Me dieron espacio para trabajar",
dice. El tipo de administración descentralizada es difícil
de aplicar en lugares como la Capital donde los juegos de intereses
hacen difícil lograr alianzas y consensos. En Itapúa,
en cambio, se está consolidando un modelo donde se comienzan
a resolver los problemas de gestión sanitaria. Duré se
siente orgulloso de ser parte de él. "Con la gente amiga
soñábamos con este proceso. Ahora me sorprende y me enorgullece
ser partícipe en un departamento tan importante".
Ocho años atrás, cuando desembarcó en la ciudad
de Encarnación comisionado como interventor del Hospital Regional
las cosas eran muy distintas, asegura. No había ni siquiera
los insumos básicos para tratar las urgencias ni reactivos para
hacer análisis de laboratorio. "Vine en una época
muy conflictiva. Pasé por muchas carencias siendo director del
Hospital Regional en épocas mucho más duras. Ahora las
cosas se resuelven más rápido", afirma.
El experimentado médico está convencido de que la clave
para que los éxitos de la descentralización se consoliden
está en capacitar a los jóvenes directores de centro
y puestos de salud de todo el departamento para que conozcan a profundidad
el alcance de la Ley 1032 que marca las pautas de la descentralización
en salud y defiendan los logros del proceso. "Si no tenemos
personas comprometidas poco o nada es lo que se puede hacer. En estos
momentos nosotros estamos formando el nuevo liderazgol" afirma.
Él con el tiempo ha logrado reconocer el punto de equilibro entre lo
que los establecimientos de salud necesita y la capacidad que tiene
el Consejo Regional de Salud de responder a esas urgencias. Sabe que
existen falencias, pero sostiene que las conquistas pesan mucho más
en la balanza. "Nosotros estamos demostrando que los gobiernos
locales y la comunidad organizada pueden resolver los problemas de
salud, cosa que el ministerio nunca pudo hacerlo de forma eficiente.
Los avances y los logros fueron históricos, demasiado grandes,
dimos pasos gigantes", sostiene.
Es en esta unión de ideas y esfuerzos lo que marca la diferencia. "El
logro del proceso de descentralización, con todos sus defectos
y virtudes, sus luces y sombras, es sobretodo el producto de un equipo.
Somos un equipo que entiende y que actúa de forma mancomunada,
con total consenso en cuanto a nuestras metas, tenemos bien definido
lo que queremos hacer", concluye.
En Paraguarí
Para el doctor Jorge Aquino la idea de la descentralización
es también una pasión. Aunque pudo haberse quedado
a ejercer la medicina en Argentina, donde se recibió de
doctor, decidido regresó a nuestro país con el
sueño ayudar a aquellos que más lo necesitaran
y propiciar algún cambio desde el lugar donde le tocara
desempeñarse.
Su vocación fue siempre estar al lado de los más
necesitan. Así lo afirma él mismo. “Primero
estudié para sacerdote, cuando al final descubrí que
quería ser médico y me fui a estudiar a La Plata
(Argentina). Era lo que realmente quería”, recuerda.
Apenas concluyó su residencia médica en el hospital
de IPS, no dudó en convencer a su esposa, tomar sus pertenencias
e ir como médico a la alejada comunidad de Cerrito, en
el departamento de Ñeembucú, donde no había
luz ni agua corriente.
En ese entonces, el doctor Aquino no tenía más
que las ganas de seguir tratando pacientes. En busca de trabajo,
tocó puertas en el Ministerio de Salud, donde el único cargo disponible era para como director
de ese alejado Puesto de Salud.
“No me arrepiento para nada de haberme ido hasta allá.
Ahí aprendí muchísimo. Era el único
médico de varias comunidades. Ahí sentí en
carne propia las necesidades de nuestros compatriotas”,
asegura.
Cuando terminó su labor hacia el sur, desempeñó varios
cargos en el Ministerio, hasta que solicitó regresar al
interior. Las oficinas lo asfixiaban, quería el aire puro
del campo. “Me fuí a trabajar como director del
establecimiento de Roque González y me establecí con
la familia en Quiindy, donde estuve viviendo 18 años”,
rememora.
Desde ese momento, Paraguari se convirtió en su hogar.
Hace 9 años ejerce el cargo de Secretario de Salud de
la Gobernación y realiza consultas en los hospitales de
la zona. En Paraguarí encontró el espacio para
desarrollar el trabajo comunitario que tanto le gusta.
Con su gestión, desde hace 7 años trabaja en el
proceso de descentralización con la conformación
de los Consejos de Salud en los 17 distritos de Paraguari.