Año 5- 18 - SETIEMBRE 2007
EDITORIAL
La descentralización de salud ¿avanza, se estanca o retrocede?
PRESENTAN PLAN LOCAL DE SALUD
CAAZAPÁ diseña su hoja de ruta en salud

HABILITAN OFICIALMENTE TRES DISPENSARIOS EN COMUNIDAD SAMPEDRANA
Píldoras de solidaridad en LIMA

GOBERNADORES INSISTEN EN INCLUIR A MÁS MUNICIPIOS EN EL SISTEMA DE ADMINISTRACIÓN LOCAL DE RECURSOS DE SALUD
Tres años sin nuevos acuerdos de descentralizaición

A UN AÑO DE SU PROMULGACIÓN
Proponen reglamentación con normas que contradicen la Ley 3.007/ 06
DIRECTORES DE HOSPITALES E INTENDENTES DE CUATRO MUNICIPIOS
En Misiones, evalúan tres años de gestión descentralizada
SALUD PÚBLICA TENDRA MENOS RECURSOS PARA COMPRAR INSUMOS Y MEDICAMENTOS PARA HOSPITALES DEL INTERIOR
Proyecto de presupuesto 2008 prevé recortes para las regiones
NUEVO MUNICIPIO CHAQUEÑO
Filadelfia apunta a administrar la salud en forma comunitaria
COMENTARIO
Ejecución presupuestaria oportuna y eficiente
Dr. Carlos Rodríguez
DESCENTRALIZACIÓN EN HECHOS
RECORRIÓ FARMACIA SOCIAL RECIENTEMENTE HABILITADA
Embajador norteamericano visitó Sanguina Cué
LOS ROSTROS DEL CAMBIO
Construyendo un mañana mejor

LOS ROSTROS DEL CAMBIO
Construyendo un mañana mejor
Ni siquiera se conocen, pero tienen demasiado en común. Viven a cientos de kilómetros una de la otra y sin saberlo comparten mucho más que los mismos ideales. Cada una, desde su comunidad, ladrillo a ladrillo, construye el país que desearía dejar a sus hijos y a sus nietos: sin pobreza, con justicia social, solidaridad y compromiso. Doña Rome y doña Celina nos hablan del incansable trabajo comunitario que realizan como integrantes de los subconsejos de salud de sus comunidades.

Romelina Alvarenga de Torres, Presidenta del Subconsejo de Salud de Guazú Cora.
Celina González de Carballo, Vicepresidenta del Subconsejo de Salud de Sanguina Cué.


En Guazú Corá (Villeta), Romelina Alvarenga de Torres, más conocida como doña Rome por toda su comunidad, comienza sus labores a las cuatro y media de la mañana. A la par, a casi 300 kilómetros al norte de ahí, en la compañía Sanguina Cué de Lima (departamento de San Pedro), Celina González de Carballo hace lo propio.

Ambas, comienzan su día con un infaltable mate, lo que las despierta para comenzar a “agendar” las actividades que le esperan a lo largo de la jornada. La primera, mientras toma su mate y acomoda sus actividades, plancha ropa, pues la jornada puede no alcanzarle para esa tarea. Y la otra, riega su huerta, pues con la sequía que azota todo San Pedro podría dejarla a ella y a su familia sin su cultivo de consumo.

Si doña Rome no tiene que ir la reunión de la Comisión Vecinal, o de la Capilla, o del club Mariscal Estigarribia, se dedica que confeccionar ropa y a venderla en un pequeño negocio que montó en su propia casa, para ganarse la vida y así ayudar a su marido, que es carpintero.
Además, dedica parte de su tiempo a cuidar a una mujer anciana de la comunidad, que no tiene familiares.

“ Me voy a hacerle compañía. Le limpio toda la casa, le cocino y me quedo a tomar mate con ella un rato. Hablamos de todo lo que pasa en la comunidad y luego vuelvo a casa para seguir con mis cosas”, comenta doña Rome, con la amplia y contagiante sonrisa que la distingue.

Para doña Celina, su día no es distinto. Si no tiene reunión en la Cooperadora Escolar, o en el Comité de Mujeres San Francisco, o en la Comisión Vecinal trabaja en la chacra y en la cría de animales, junto a su marido, no sin antes atender a sus hijos que deben ir a la escuela.

Pese a todas las actividades que tienen ambas mujeres, importantes liderezas en sus comunidades, asumieron otro compromiso sin tener en cuenta el tiempo y las fuerzas que implicarían los nuevos desafíos. Doña Rome es presidenta del Subconsejo de Salud de Guazú Corá, mientras que doña Celina es vicepresidenta del Subconsejo de Salud de Sanguina Cué.

Ambas, coinciden –una vez más- en que la salud es lo más importante y que las necesidades de la comunidad pasan por el acceso a los servicios sanitarios y a medicamentos a bajo costo.
“ Yo quiero que todos estén bien. Para mí, mi comunidad es como mi familia. Siempre recurren a mí, es que ante cualquier problema, tengo que encontrarle la solución. Hago lo que sea para solucionar el problema que tengamos. Hasta ahora, siempre se me abrieron las puertas que golpee pidiendo ayuda para mi comunidad”, asegura convencida ña Rome.

Por su parte, doña Celina es conciente de que su ayuda es importante. “Estoy siempre al pie del cañón. Si yo no hago lo que hago, quién lo va a hacer”, se pregunta. Ella ocupa casi todos los cargos de las comisiones y organizaciones de su comunidad. Es tesorera, secretaria, presidenta, vicepresidenta. Conoce todas las tareas, sin descuidar su hogar, cuya limpieza y arreglo es de destacar. “A veces parece que no voy a tener tiempo para todo, pero siempre se encuentra”, asevera.

Desde que son integrantes de los Subconsejos de Salud de sus comunidades iniciaron tareas importantes por mejorar las condiciones de sanitarias de sus compueblanos. En Villeta manejan con éxito el programa Socio Protector, que ya cuenta con unos 120 asociados, quienes mensualmente aportan un monto que oscila entre los 2 mil y 5 mil guaraníes para ayudar al Puesto de Salud. En Sanguina Cué, recientemente se habilitó la Farmacia Social, con un capital inicial de 4 millones de guaraníes donados por la Municipalidad de Lima. Ahora, programan realizar gestiones antes organizaciones e instituciones para la ampliar el Puesto de Salud de la compañía limeña.

La participación comunitaria en la resolución de los problemas de salud avanza con pasos firmes en muchas comunidades. Especialmente en aquellas como Guazú Corá y Sanguina Cué, donde los Consejos y Subconsejos de Salud están conformadas por personas excepcionales. Hombres y mujeres comprometidos, que ven en la solidaridad y el trabajo comunitario la fórmula exitosa para enfrentar los desafíos de la vida, construyendo para todos un mañana mejor.

Historias de vida

Doña Rome es oriunda de Guazú Corá. Está casada hace 43 años. Tiene un hijo que ya formó su familia y vive en la ciudad de Villeta. Es abuela de dos hermosas criaturas. Según comenta, con alegría, es madrina de 110 ahijados, de bautismo, confirmación y casamiento. Su marido siempre fue su compañía perfecta, asegura. “Siempre me acompañó en todas mis iniciativas. Está a mi lado cuando lo necesito”, dice. Su incansable labor comunitaria, solo culminará el día que muera. Así lo afirma. “Lo único que pido a Dios es que me dé salud para seguir ayudando a mi comunidad. Es lo que me gusta hacer y lo que sé hacer”, manifiesta.

Doña Celina tiene 8 hijos. Es oriunda de Juan León Mallorquín, de donde migró hacia San Pedro hace 24 años, junto a su marido. Primeramente se asentaron en Cruce Liberación y fue ahí donde empezó a activar en las organizaciones campesinas, buscando siempre el bienestar de su familia y sus vecinos. Hace 11 años que vive en Sanguina Cué, en donde continúa trabajando por la comunidad.