Año 4 - 13 - Abril 2006
EDITORIAL
Exigir coherencia a la clase política
CON MIRAS A HABILITAR DISPENSARIOS COMUNITARIOS
Organizan los primeros Consejos de Salud indígenas
POBLACIÓN ACCEDE A MEDICAMENTOS BARATOS
Caazapá teje su red de Farmacias Sociales
TRAS SORPRESIVO RECHAZO DE SENADORES A MODIFICACIONES DE LA LEY 1032
Diputados se ratifican a favor del proceso de descentralización
GOBIERNOS LOCALES Y CIUDADANÍA ORGANIZADA CRITICAN POSICIÓN DE SENADORES
Reaccionan ante negativa de dar vía libre a la descentralización
MUNICIPIOS DESCENTRALIZADOS RINDEN CUENTAS A LA COMUNIDAD
La solidaridad comunitaria cambia el rostro de la salud en Misiones
EN AÑO DE INICIADO EL PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓN
Santa Rosa mejora su cobertura hospitalaria
EXIGEN DECISIÓN POLÍTICA DEL GOBIERNO
Ayolas también quiere firmar un acuerdo con Salud
CON PRESENCIA DE LA MINISTRA DE SALUD CONFORMAN CONSEJO LOCAL
En San Pedro se preparan para descentralizar la salud
CONCLUYEN CAPACITACIONES SOBRE SALUD SEXUAL
Estrategia CCC deja capacidad instalada en comunidades
CON MIRAS A HABILITAR SU SEGURO COMUNITARIO DE SALUD
El hospital de Coronel Bogado cambia por dentro y por fuera
ANALIZA AMBICIOSO PROYECTO
En Carmen también hay preparativos
PARA ADECUARSE A LAS NUEVAS DISPOSICIONES FISCALES
Consejos de Salud se inscriben en el Registro Único de Contribuyentes
EN ITAPÚA APRUEBAN MANUAL DE PROCEDIMIENTOS
Fortalecen administración descentralizada
Descentralización en Hechos
LUEGO DE SU VISITA A NUESTRO PAÍS
Donación del Alcalde de Wichita a cuatro Consejos Locales de Salud
LOS ROSTROS DEL CAMBIO
Conocimientos que suman salud



Editorial
Exigir coherencia a la clase política

La discrepancia entre el discurso y la acción a menudo pone en evidencia la débil voluntad política de los gobiernos de llevar adelante las transformaciones económicas y sociales que el país necesita. Es el caso de la falta de coherencia de la clase política en general, y del Poder Ejecutivo en particular, cuando se trata de promover el proceso de descentralización del sistema de la salud pública. La descentralización constituye uno de los ejes estratégicos de la Política Nacional de Salud 2005-2008 divulgada recientemente y, sin embargo, en flagrante contradicción, son los propios senadores del partido de gobierno quienes traban en el Congreso la reforma legislativa requerida para que la descentralización en salud siga avanzando.

La Política Nacional de Salud 2005-2008, que refleja las ideas y los propósitos del gobierno del presidente Nicanor Duarte Frutos, define como Estrategia A la “reforma de la salud como proceso gradual, participativo, generador de cambios con descentralización para el fortalecimiento del Sistema Nacional de Salud del Paraguay”; y como Estrategia A5 la descentralización en salud para, entre otras líneas de acción, “identificar y replicar modelos exitosos de descentralización, co-gestión, participación social y financiamiento en salud”.

Estas declaraciones se quedan solo en el papel porque dentro del gobierno y de la clase política existen sectores que no desean la descentralización y que hacen uso de sus posiciones e influencias para obstaculizar los procesos de descentralización.

En síntesis, la descentralización es importante en el discurso, en la práctica no lo es. Pero no ha sido siempre así, y debe mejorar en el futuro. De hecho los avances concretos en el proceso de descentralización cristalizados en los acuerdos entre el Ministerio de Salud Pública y los niveles locales se viene realizando desde la aprobación de la Ley 1032, pero el proceso no ha sido continuo con todas las administraciones de salud pública.

En realidad, antes que un debilitamiento del nivel central del Estado, el proceso de descentralización muestra el camino de su transformación hacia un Estado más eficiente, equitativo y democrático, como nos muestran las evidencias en el caso de salud.

Por tanto, para que se consoliden los progresos alcanzados en las 32 comunidades donde se está desarrollando la descentralización en salud, es necesario que las organizaciones comunitarias y sus líderes hagan uso del poder ciudadano para exigir a los dirigentes políticos del país la adopción de las medidas que permitirán profundizar los procesos de descentralización. Como ha sido hasta ahora, los cambios genuinos vendrán del esfuerzo de las propias comunidades.