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Año 3 - Nº
10 - Agosto
2005 |
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EDITORIAL
Cooperación Internacional
¿Oportunidad o Amenaza? |
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LOS ROSTROS DEL CAMBIO
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Más allá de
los CONSULTORIOS
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Dos médicos de origen
concepcionero encontraron su espacio de acción lejos de su
ciudad natal. Desde el departamento de Presidente Hayes, Luis López,
y en Amambay, Felipe Ayala Huerta, trabajan por mejorar la salud
de su entorno. Rechazan la visión de una medicina meramente
asistencialista e incursionan en la tarea de motivar la participación
comunitaria. El proceso de descentralización en salud les
otorgó las herramientas que necesitaban para encausar sus
acciones.
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Dr. Felipe Ayala Huerta, Secretario de Salud de
Amambay.
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Dr. Luis López, Secretario
de Salud de Presidente Hayes.
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Cambiar nuestro entorno. Comenzar por lo que está a nuestro
alcance. Esta es la filosofía que mueve al doctor Luis
López, Secretario de Salud de la Gobernación de
Presidente Hayes, a enfrentar las dificultades y acariciar los
logros que envuelven el proceso de descentralización en
salud.
Es imposible cambiar el mundo, pero sí podemos cambiar
la pequeña baldosa donde estamos parados. Podemos generar
un cambio en nuestro territorio, cada uno dentro de sus posibilidades
y sus competencias, comenta.
La salud y la participación ciudadana es el campo donde
este médico eligió actuar. A través de la
formación de los Consejos Locales de Salud y la creación
de Farmacias Sociales el departamento de Presidente Hayes busca
conseguir un acceso más equitativo a la salud.
El Chaco es un territorio difícil para el trabajo comunitario.
En el enorme territorio la población está muy dispersa.
Hay apenas 1,2 habitantes por kilómetro cuadrado. Los recursos
para movilizarse son escasos y esto dificulta llegar hasta las
comunidades, compartir experiencias, capacitar y conformar Consejos
de Salud. Pero estas barreras son, para algunos, una motivación.
En el Chaco es como empezar todo de nuevo, aquí todo
está por hacerse y eso tiene sus ventajas, comenta
López.
Este pediatra, apasionado de la salud pública, que desde
los 12 años soñó con ser médico, fue
uno de los tantos que cayó preso del encanto de esta tierra
árida. Tres años después de graduarse, el
joven concepcionero comenzó haciendo guardias en el entonces
Centro de Salud de Villa Hayes. Así empezó su relación
con la Región Occidental. Después de médico
de guardia, pasó a atender en consultorio, fue jefe del
área de Pediatría y jefe de Servicios, hasta que
llegó a director del Hospital Regional. Ahora es Secretario
de Salud de la Gobernación. Al Chaco hay que amarlo
para estar aquí. El Chaco es difícil, pero tiene
sus bellezas. Contemplar el amanecer en el Chaco es bellísimo
y su gente es inigualable, tiene esa sencillez única.
Adoptó la salud pública con convicción. Y
con ella incursionó en la política. Después
de años de rechazar el título de actividad política,
asumió que su visión estaba errada. Sí es
necesaria la política, entendida como una herramienta para
trabajar con y para la gente. Lo que destruye es el sectarismo,
opina ahora.
Realmente yo nunca me consideré un político,
decía siempre que no era político y ahora considero
que eso fue un error, porque realmente es obligatorio que todos
hagamos política en el buen nombre de la palabra, para
trabajar por los demás, comenta.
Pero reconoce que es difícil en un país donde prevalece
la visión partidaria. Uno de los grandes desafíos
es hacerle entender a la gente que trabaja en los Consejos de
Salud es que tenemos que rechazar esa manera de pensar, desechar
el sectarismo, asegura el médico.
Con la descentralización en salud son importantes los pasos
que se dieron en el departamento. Desde octubre del año
pasado hasta la fecha son 14 Consejos y Sub Consejos de Salud
funcionando y 25 Farmacias Sociales habilitadas, que proveen medicamentos
a bajo costo.
Pero los desafíos todavía son muchos. El camino
es fortalecer el capital social, eso es generar una mejor calidad
de vida para nuestra gente, opina López.
En Amambay
Otro concepcionero también es protagonista del proceso
de descentralización de salud a más de 100 kilómetros
de su ciudad natal. Se trata de Felipe Ayala Huerta, Secretario
de Salud de la Gobernación de Amambay. Desde que llegó
a Pedro Juan Caballero para hacer su internado rural y se casó
con una pedrojuanina, Ayala Huerta adoptó esa ciudad como
suya. Ya han pasado 25 años. Y su compromiso con esta comunidad
es cada vez más grande.
No creo que importe mucho el departamento en que uno haya
nacido, sino el ser paraguayo. Todos tenemos los mismos derechos
y obligaciones y más aún estando en una comunidad
donde uno trabaja y conoce a fondo sus dificultades, comparte.
Su cargo como Secretario Departamental de Salud lo asumió
con mucha conciencia y compromiso. Acepté el cargo
mirando los desafíos y tratando de aportar algo a mi comunidad,
retribuir todo lo que me ha dado profesionalmente, comenta.
Ayala Huerta opina que la descentralización en salud permite
sembrar la semilla de la participación comunitaria. Incentivar
la autogestión y el compromiso es la forma que el gobierno
departamental puede dejar algo en el área de salud,
opina.
El proceso no fue sencillo. Poco a poco los detractores han ido
comprometiéndose con el cambio. Hemos visto muchos
logros y también muchas dificultades, pues es un proceso.
Se va haciendo camino. Hoy la municipalidad de Pedro Juan
Caballero está cada vez más comprometida con el
proceso. Y ya comenzó la experiencia en los municipios
de Bella Vista y Capitán Bado.
Ayala Huerta cree que el Ministerio de Salud tomó la delantera
para un proceso que después debe extenderse a otros ámbitos.
Creo que la descentralización es un proceso irreversible.
La comunidad debe empoderarse y tomar como ejemplo para otros
estamentos. Es el camino por el cual los departamentos podrán
reclamar al gobierno central las cuotas de poder y recursos,
sostiene.
Ayala Huerta considera que desde que el Consejo Local de Salud
comenzó su tarea en el Hospital Regional, la comunidad
ha tomado mayor conciencia de sus necesidades. Ahora quedan dos
grandes tareas que resolver: bajar el alto índice de mortalidad
materno-infantil y construir una terapia intensiva en el establecimiento
sanitario.
Cuando salió de Concepción para estudiar la carrera
de Medicina, a los 17 años, jamás pensó que
podría llegar a ocupar cargos directivos en el sector de
salud pública. No tenía esa meta, lo único
que quería era ser un buen profesional. Hoy considera
que ayudar a iniciar el proceso de descentralización constituye
su mayor aporte. Creo que el día que deje la Gobernación
puedo sentirme satisfecho, con el deber cumplido. Vendrán
otros que harán caminar el proceso, tal vez, en mejores
condiciones, con mejores reglamentaciones, con mayor aporte económico
y compromiso de las autoridades. Pero ese paso inicial que hemos
dado fue fundamental, acota.
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