Año 2 - 7 - Setiembre 2004
EDITORIAL
Los valores ciudadanos y el proceso de reforma
CARMEN DEL PARANÁ, CNEL BOGADO, FRAM Y NATALIO FIRMARON ACUERDO CON SALUD PÚBLICA
Itapúa cumplió el sueño de la descentralización
MISIONES
Inauguró su Parque Sanitario
ANALIZAN REGLAMENTO DE FARMACIAS SOCIALES Y
PARQUE SANITARIO

Reglas claras y sencillas
OPINIÓN
El futuro de la descentralización: los desafíos de hoy
Lic. Rubén Gaete
El CIRD registra dos programas informáticos
CONSEJOS LOCALES DE SALUD INFORMAN SUS LOGROS A LA COMUNIDAD EN REUNIONES DE VECINOS
Trabajo que contribuye al cambio
A UN MES DE LA FIRMA DE ACUERDO CON EL MINISTERIO DE SALUD PÚBLICA
Grandes beneficios del cambio de política
OPINIÓN
El desafío de los servicios de salud
Dr. José Rolón Pose
LAS TRES INTENDENTAS DE ITAPÚA APUESTAN POR LA DESCENTRALIZACIÓN EN SALUD
Liderazgo femenino con énfasis comunitario
PROPONEN MODELO PARA ITAPÚA Y CAAGUAZÚ
Redes de salud para la atención materna
En ITÁ YURÚ
Exitosa actividad
MINISTERIO DE SALUD FIRMA ACUERDO CON AUTORIDADES LOCALES
Villa Hayes administrará sus hospitales
ATYRÁ IDENTIFICA SUS PRIORIDADES SANITARIAS AL DISEÑAR SU PLAN LOCAL
Salud con visión de adolescente
SAN JUAN BAUTISTA, MISIONES
Fondos municipales para la salud
Excelente servicio y crecimiento constante
FUNDACIÓN CUMPLE UN AÑO MÁS DE COMPROMETIDA LABOR
CIRD,
16 años creciendo con la sociedad civil
HABILITAN OTRAS TRES FARMACIAS EN MISIONES
Más personas acceden a medicamentos baratos
DESCENTRALIZACIÓN EN COMPAÑÍAS DE CORONEL BOGADO
Curuñai y Cristo Rey cosechan sus primeros logros sanitarios
EN SAN PEDRO, GUAIRÁ Y ALTO PARANÁ
Divulgan experiencias exitosas
EN POCAS LÍNEAS
LOS ROSTROS DEL CAMBIO
Esfuerzos para mejorar la otra Atyrá

 


LOS ROSTROS DEL CAMBIO
ESFUERZOS para mejorar la otra Atyrá

Al salir del casco urbano de Atyrá se respiran desafíos. Esfuerzos por superar las limitaciones. A ambos lados de los caminos que conducen a las compañías de Atyrá, se observan chacras y modestas viviendas. Dentro de estas comunidades se tejen historias de personas que ponen todo de sí para seguir adelante. En la compañía Bernardino Caballero, Baldomero Ferreira Santacruz es todo un referente. Su nombre se menciona tanto en la cancha de fútbol, como en las reuniones del Sub Consejo de Salud. Su entusiasmo se transfiere al trabajo colectivo. Está en todo, incansable. A pocos kilómetros de allí, en la compañía Candia, Herminio Correa pone el mismo ahínco por ayudar a sus compueblanos. Ambos están orgullosos con su aporte comunitario.

Baldomero Ferreira Santacruz.
Herminio Correa.


Cuando el sol apenas asoma detrás de los árboles, Baldomero Ferreira Santacruz ya está en pleno campo, caminando. Recorre ágil los tres kilómetros que separan su casa del tanque de Senasa, inaugurado hace pocos meses. Entra a la casilla y enciende el motor. Esta pequeña tarea que realiza dos veces por día permite que las 25 familias que están conectadas al servicio, reciban agua. Si él faltara, no tendrían líquido ese día.

Baldomero apuesta al trabajo voluntario. Y lo hace con convicción, para mejorar su comunidad. No cobra nada por esta actividad. Le prometieron que le asignarían un sueldo, pero los recursos que maneja la Comisión Pro Agua Potable todavía son escasos. Los 10.000 guaraníes que las familias pagan por el consumo mensual apenas cubre los gastos de mantenimiento.

Al hombre no le importa entregar su esfuerzo. “No me molesta que me llamen para realizar cualquier actividad, más bien me gusta que piensen en mí, eso demuestra que me tienen confianza y que mi trabajo les gusta”.

Este señor de sonrisa fácil y tez morena, de 40 años, miembro del Sub Consejo de Bernardino Caballero, compañía de Atyrá, dedicó toda su vida al trabajo colectivo. Es promotor de salud y supervisa la labor de otros 12 jóvenes voluntarios, además es catequista y trabajó para la construcción de la capilla; años atrás integró la comisión directiva del Club Deportivo 20 de Mayo, donde ahora es técnico; de forma voluntaria hizo las conexiones de cañerías de agua de Senasa y ahora está a cargo de su funcionamiento. “No cobro nada por esos trabajos, pero me satisface que me tengan en cuenta. Me encanta hacer algo y me emociona que se acuerden de mí”, sostuvo.

Baldomero solo terminó la primaria. Por las limitaciones económicas de su familia no pudo cumplir su sueño de ser doctor en medicina. Pero ahora, a través del Sub Consejo de Salud, colabora para mejorar las condiciones de salud de sus compueblanos. De alguna forma, cumple su anhelo.

“Desde que comenzamos a trabajar directamente con el Puesto de Salud y la comunidad, la gente comenzó a concienciarse sobre lo importante de tener nuevos hábitos higiénicos. Ahora saben sobre algunos temas y los ponen en práctica”, aseguró.

El trabajo de los promotores no es sencillo. Demanda esfuerzo y constancia. Baldomero opina que gracias a los cursos de capacitación, como los que ofrece el CIRD, los jóvenes adquieren mayor seguridad en su labor.

“Antes, el trabajo de los promotores era muy difícil porque había gente que no quería saber nada de nosotros, pero ahora las cosas comenzaron a cambiar lentamente. Ya nos reciben mejor y nosotros sabemos a qué horas hacer las visitas y a dónde ir cuando hay un problema”, comentó.

En otra compañía de Atyrá, en Candia, un joven con la mitad de los años de Baldomero, también expresa el mismo entusiasmo por su labor de promotor de salud. Se trata de Herminio Correa, quien con 23 años se desempeña como supervisor del grupo de centinelas de salud y es secretario del Sub Consejo de Salud de la comunidad.

El contacto directo con su pueblo se inició hace tres años, cuando descubrió su vocación de misionero y empezó a hacer visitas domiciliarias llevando la palabra de Dios. También se hizo catequista. Así toda su comunidad llegó a reconocerlo como un líder juvenil.

Cuando lo invitaron a unirse al trabajo del Sub Consejo de Salud aceptó sin pensarlo dos veces. En sus recorridos misioneros había palpado la necesidad que tenía su gente de una buena atención médica. “Cuando me invitaron lo primero que pensé es dar mi mano. En la primera asamblea ya me eligieron como secretario. Para mi fue una sorpresa, no me imaginé que iban a confiar en mí por lo joven que soy. Me puse las pilas y comencé a trabajar”, relató.

El Puesto de Salud funcionaba a medias y la infraestructura edilicia dejaba mucho que desear. Estaba rodeado de yuyales que daban un aspecto de abandono. Ahora, la imagen es otra. Herminio asegura que es por la dedicación del Sub Consejo de Salud.

El trabajo de un promotor de salud consiste en visitar las casas de los barrios, las escuelas y realizar charlas en la iglesia y el club. Brindan consejos sobre cuidados de salud, orientan a las familias e identifican cuando una persona debe ser derivada al Puesto de Salud para recibir una atención específica.

Estas funciones las fue aprendiendo poco a poco, gracias a las capacitaciones. “Al principio fue muy duro para mí empezar a trabajar, no sabía nada de las funciones que debía cumplir. Hasta que con el CIRD empecé a entender qué esperaba mi comunidad de mí”, comentó.

Dice que hoy le encanta el trabajo que hace. “Anhelo que mis vecinos puedan cambiar sus vidas, especialmente en el tema de la salud, ya que así vamos a vivir todos mejor”. La confianza se gana de a poco, trabajando”.

Herminio es el único varón entre cinco hermanas. Además de catequista, misionero, promotor y secretario del Sub Consejo, este año termina la carrera de Formación Docente. En sus tiempos libres trabaja en la chacra de sus padres y juega fútbol en el club Guaraní de Candia. “Hago de todo un poco y me siento muy satisfecho. Creo que me consideran un líder porque no me gusta hacer las cosas a medias, sino hacerlas en forma. Y es justamente eso lo que me motiva a seguir trabajando en forma positiva para mi comunidad”, concluyó.