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Año 2 - Nº
5 - Abril
2004 |
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OPINIÓN
Comunicar efectivamente
Ing. Veronique Balansa |
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LOS ROSTROS DEL CAMBIO
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CONSTRUYENDO vidas saludables
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Pensamos en salud sólo cuando estamos enfermos. Eso es un
error. La salud no significa solamente ausencia de dolor. Implica,
más que nada, tener la capacidad para adaptarnos, superar
nuestras limitaciones y sacar provecho a la vida.
Hermelinda Argüello y Mirian Domínguez son dos enfermeras
comprometidas con su comunidad. Una es jefa de área en el
Hospital Sub-Regional de Coronel Bogado, Itapúa. La otra
es auxiliar contratada por la Gobernación de Central, en
el Puesto de Salud de la compañía Curupicayty de Itá.
Ambas, en condiciones muy distintas, comparten el mismo desafío
de ayudar a mejorar los hábitos sanitarios de sus compueblanos,
para construir una mejor calidad de vida.
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Hermelinda Argüello, enfermera jefa del Hospital
Sub Regional de Coronel Bogado.
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Mirian Domínguez, enfermera
del Puesto de Salud de Curupicayty.
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Cuando Miriam Domínguez llegó por primera vez a
Curupicayty, el Puesto de Salud estaba desierto. La realidad golpeó
sus ilusiones. Los pobladores acudían a consultar sólo
en casos de extrema necesidad. Preferían automedicarse
o esperar que la dolencia pase sola. La mayoría
de las veces ocurría lo contrario, la enfermedad se agravaba.
Entonces la única opción era recurrir a un Hospital
más especializado, lo que significaba gastar mucho dinero.
La situación de los programas de salud era calamitosa.
La cobertura de vacunación era nula, no existía
planificación familiar y había serios problemas
de higiene en los hogares.
Desde entonces pasaron tres años. Con ayuda de organismos
no gubernamentales, como el CIRD y PROMESA, en la comunidad se
fortaleció un Sub Consejo de Salud y se desarrollaron varios
talleres de capacitación sobre hábitos saludables.
Los resultados son palpables. Aumentó la cobertura de vacunación
y se triplicó el número de consultas.
Para la joven de 26 años, que desde el primer grado quiso
ser enfermera, la actividad sigue siendo intensa, como el primer
día. Se despierta antes de que salga el sol y toma dos
colectivos para abrir el Puesto de Salud puntualmente a las 7.
Cada día espera que unas quince personas acudan a consultar
sobre planificación familiar, aplicarse alguna vacuna o
solicitar indicación médica. Si los pacientes no
llegan, ella va a buscarlos.
Cuando llegué, mi primer trabajo fue recorrer casa
por casa y hacer un relevamiento de datos. Comencé una
campaña de concienciación sobre la higiene, enseñé
cómo lavar las ropas y los utensilios de cocina, la importancia
de lavarse las manos antes de las comidas y después de
ir al baño. Comencé a vacunar a los niños.
Acciones simples, pero fundamentales, que requieren mucha dedicación.
Caminar y caminar. Es la consigna que aprenden los nuevos auxiliares,
técnicos y licenciados de enfermería, capacitados
con los principios modernos de calidez y calidad en la atención
y promoción de la salud. La salud pública ya no
puede seguir esperando sentada, detrás de un escritorio,
a que los enfermos lleguen. Ahora es al revés. Son las
enfermeras las que salen a las calles. El trabajo consiste en
llegar a la comunidad, recorrer viviendas y escuelas, alentando
a que la gente consulte, para así prevenir las enfermedades.
La creación de un Dispensario Social en el Puesto de Salud
de Curupicayty fue un factor primordial para mejorar el acceso
a los medicamentos. Actualmente nadie vuelve a su casa sin remedios.
Si no tienen para pagar, entregamos los medicamentos a crédito,
hasta en dos o tres cuotas, anotamos los datos del paciente en
una ficha y la forma de pago. La morosidad es cero, comenta
Mirian.
Hermelinda Argüello, quien desde hace 14 años trabaja
como enfermera en el Hospital Sub-Regional de Coronel Bogado,
sostiene que la capacitación del personal de enfermería
a través del proyecto Alianza para la Salud contribuyó
a mejorar los indicadores sanitarios.
En esta comunidad, una década atrás, muchas madres
se oponían a las vacunas y conocían muy poco sobre
métodos anticonceptivos.
Ahora hay un avance significativo. Las mismas mujeres se
acercan a preguntarte cómo se pueden cuidar, porque es
muy pesada la vida. Se piensa más antes de tener tantos
hijos, comenta.
Esta licenciada sostiene que el cambio se debe a la información.
Los mismos funcionarios están más capacitados y
saben cómo orientar a las familias.
La atención al usuario cambió mucho desde
las capacitaciones. Antes algunos no tenían paciencia.
Ahora intentamos solucionar las cosas con el diálogo, todos
juntos, en equipo, remarca.
A través de la instrucción, el personal sanitario
aprendió a utilizar nuevas herramientas. Por ejemplo, la
radio. Cada lunes informamos a las emisoras sobre los servicios
que prestará el Hospital durante la semana. Así
aumenta la demanda y los pacientes no acuden inútilmente
aquellos días en que no atiende un determinado especialista.
El proceso de descentralización de salud implica un mejoramiento
en los servicios de salud, los que deben estar preparados para
recibir a más pacientes. En este contexto, el proyecto
Alianza para la Salud apoya la organización de cursos de
capacitación para los funcionarios sanitarios.
Yo les debo mucho a estas organizaciones, afirma Hermelinda.
Realmente las capacitaciones me ayudaron bastante, porque
anteriormente pensaba que como jefa yo sólo debía
ordenar, hoy trato de hablar con mis compañeros y si hay
algún problema, solucionarlo conjuntamente.
El trabajo en un Puesto de Salud con limitados recursos es muy
sacrificado. Mirian gana apenas 500.000 guaraníes por mes,
que cobra con retraso. ¿Qué la motiva a seguir dedicando
tanto esfuerzo? El amor por lo que hace. La satisfacción
de ayudar a mejorar la salud de su comunidad.
Me gusta mi trabajo, por eso estoy todavía aquí.
Aunque algunas veces pienso en dejarlo todo, gano muy poco. No
avanzo nada estando aquí, no tengo ninguna perspectiva,
piensa.
Sin embargo, sigue dedicándose infatigablemente a su labor.
Su sueño, es terminar su carrera y recibirse de licenciada
en enfermería. No sé si voy a poder hacerlo,
pero mientras pueda voy a seguir soñando. Únicamente
con sacrificio podés llegar a ser alguien en la vida,
sostiene.
Esa es la fortaleza que irradia y comparte con los usuarios de
su servicio. Es la salud que ayuda a construir.
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