Año 1 - 3 - Octubre 2003
EDITORIAL
Descentralización y Salud Reproductiva
URGE REPLANTEAR SISTEMAS DE FINANCIAMIENTO
Innovaciones en búsqueda de la salud
En Fram la meta ahora es ampliar
el Centro de Salud
PROPUESTA DEL CONSEJO LOCAL DE SALUD
El dinero se queda en Bogado
PROGRAMA DE INMUNIZACIONES
Datos precisos al presionar
una tecla
La OPS satisfecha
OPINIÓN
Sub-Consejos: Un espacio para los vecinos
Lic.Magdalena Villagra
BUSCAN SOLUCIONES A PROBLEMAS DETECTADOS
Hospitales optimizan sus servicios
ENTREVISTA
Dr. Andrés Vidovich Morales

Autoridades deben iniciar la reforma del Estado
COMPROMISO POLÍTICO DEL NUEVO GOBIERNO
Hacia la descentralización progresiva
Gobernadores opinan sobre el proceso
SUMAN Y CRECEN LAS FARMACIAS SOCIALES EN MISIONES E ITÁ
Medicamentos al alcance de todos
Gobernador promete parque sanitario
Un sueño hecho realidad
USAID EN PARAGUAY
Seis décadas fomentando el desarrollo
Un poco de historia
CENTRO PARAGUAYO DE
ESTUDIOS DE POBLACIÓN

Mejorando la condición de vida de la mujer paraguaya
RESALTANTE TAREA DE PRIME II
Buscando la calidad de la atención sanitaria
SECTORES MÉDICOS ANALIZAN VADEMÉCUM
Listado único de fármacos regirá en todo Itapúa
OPINIÓN
Por qué es importante un listado básico
Dra. Berta Cálcena de Spinzi
RINCÓN SOCIAL
DESCENTRALIZACIÓN EN HECHOS
LOS ROSTROS DEL CAMBIO
Fuerza solidaria para vencer la pobreza

 


LOS ROSTROS DEL CAMBIO
Fuerza solidaria para vencer la pobreza

Los pobladores de la humilde Peguajhó, una compañía rural de Itá, descubrieron en la organización su mayor fortaleza. Desde la conformación del Sub Consejo Local de Salud, cosechan logros. El primero fue la habilitación del Puesto de Salud, que durante tres años permaneció sin ser inaugurado. Pablo Páez y Erico Enciso, son dos los miembros de esta nucleación, que en forma desinteresada, trabajan para mejorar la salud de su comunidad.
" Si no hubiésemos recibido apoyo de las organizaciones nunca tendríamos las armas para defender lo que es de la comunidad "

Pablo se sienta en el primer escalón y mira impasible a la cámara, mientras le toman la foto. Erico insiste en fotografiarse junto a los parlantes de su equipo de sonido. Uno es parco y silencioso, el otro expresivo y comunicativo. El primero es agricultor, el segundo, disk jockey los fines de semana. A pesar de sus diferencias, ambos tienen algo en común: el amor hacia su comunidad. Como miembros del Sub Consejo Local de Salud han podido materializar varios logros.

La vida es difícil en Peguajhó, la humilde compañía de Itá donde residen Pablo Páez (30) y Federico Enciso (27), a quien llaman Erico. En el pueblo no hay fuentes de trabajo y escasea el dinero. "Nuestra realidad social es muy dura, aquí lo oleros ganan apenas 8 mil guaraníes por día, mientras que los que trabajan en las chacras 10 mil guaraníes por día", comenta el joven, quien además del oficio de disk jockey que heredó de su padre, hace siete años trabaja ad-honorem como secretario en la Escuela San Juan Bautista.

La salud siempre fue materia relegada en Peguajhó. Con el poco dinero que consiguen por día las familias tienen que dar de comer, vestir, educar y brindar salud a sus hijos. "Muchos nunca acudieron a un servicio de salud desde su nacimiento hasta su muerte. Nosotros queremos cambiar esa realidad", señala Erico. A través del Sub Consejo Local de Salud lo están consiguiendo.

Las cosas comenzaron a cambiar en Peguajhó desde que la comunidad se organizó. El Puesto de Salud, que había permanecido cerrado desde que se edificó, pudo ser habilitado. "Hace cinco años la Gobernación de Central nos construyó el Puesto de Salud. Pero no fue hasta hace dos años, cuando se conformó el Sub Consejo Local de Salud con ayuda de las ONG´s, que se inauguró oficialmente", recuerda Pablo.

La capacitación ofrecida por el Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD) y otras organizaciones fue fundamental para avanzar en el proyecto. Así lo afirmaron ambos entrevistados. "Al principio estábamos perdidos, porque ninguno de los miembros del Sub Consejo sabía sus roles. A partir de la presencia de las diferentes organizaciones mejoramos bastante", sostiene Erico. "Si no hubiese sido por ellos, no tendríamos las armas para defender lo que es de la comunidad. A través de las charlas que nos dieron nos despertamos y exigimos al Consejo Distrital para nos apoyen en forma. Gracias a que nos hemos preparado todo mejoró para nosotros".

Los problemas en Peguajhó son complejos. Todavía no cuentan con médico permanente, aunque esto ya fue solicitado al Consejo Distrital de Salud y a la Gobernación. No obstante, algunas de las necesidades más urgentes ya fueron atendidas. En los últimos meses y gracias al impulso de los pobladores que forman el Sub Consejo Local de Salud, se realizaron jornadas de desparasitación y fluorización de niños escolares, vacunación y charlas educativas sobre drogadicción e higiene. Otro éxito palpable constituye la organización de la farmacia social, donde se comercializan medicamentos a la mitad del precio habitual.

Pablo no deja de maravillarse del éxito que están teniendo las charlas de concienciación sobre temas de salud. "Parece increíble la forma como la gente recurre a las capacitaciones, están muy interesados en participar", comenta. Incluso, estas prácticas ya comienzan a dar resultados. "Desde hace algún tiempo la droga se adueñó de muchos jóvenes aquí, pero ahora, después de las charlas, el problema se calmó", sostiene.

Los miembros del Sub Consejo Local de Salud de Peguajhó son el motor del proceso de descentralización en salud. Dedican parte de su tiempo en beneficios de sus compueblanos, sin esperar nada a cambio. Pablo, por ejemplo, se encarga de que al pequeño local no le falte nada. Si el baño pierde agua, él lo arregla. Si una puerta no abre bien, él la arregla. Ahora está construyendo el incinerador para desechos hospitalarios. Su próximo trabajo será instalar un ventilador en la pequeña salita de espera. Todo lo hace gratis.

"Me siento bien trabajando por la gente de mi comunidad, porque sentí en carne propia la falta de una mano amiga. Muchas veces mi familia sintió necesidades y no encontró respuestas en ningún lado. Me gusta defender a los más necesitados. Me siento comprometido con mi comunidad", remarca el agricultor, quien comercializa en el Mercado de Abasto los frutos de su chacra y vive con sus padres y sus cinco hermanos.

Erico también se siente satisfecho con su aporte. "Es el amor por la comunidad lo que me hace continuar tanto en la escuela como en el Sub Consejo sin percibir salario alguno. Me gusta estar con los jóvenes, aprender de ellos y que ellos aprendan de mi". Comparte su dedicación al trabajo comunitario, con el cuidado de su hija Yesica, de 9 años. "Soy papá soltero", nos cuenta, con orgullo.

Las necesidades sociales en esta pequeña comunidad son acuciantes. Con la habilitación del Puesto de Salud de Peguajhó y el trabajo incondicional de sus líderes comunitarios, muchos problemas comenzaron a ser resueltos.

"Si un poblador está enfermo no puede recurrir hasta el Centro de Salud de Itá, primero porque le falta para el pasaje y si tiene para el colectivo no tiene para pagar la consulta", recuerda Erico. "Por eso, al tener un Puesto de Salud bien montado aquí todo se hace más fácil. Ahora tenemos hasta medicamentos", concluye satisfecho.