Archivo
Año 1 - Nº 1 - Abril 2003
EL CIRD Y LA DESCENTRALIZACIÓN
Hacia la equidad en el acceso a la salud
OPINIÓN
Dr. Agustín Carrizosa
FARMACIAS SOCIALES DE
MULTIPLICAN EN ITAPÚA

Remedios accesibles para sureños
más necesitados
LA DESCENTRALIZACIÓN DE LA SALUD COMIENZA A DAR FRUTOS EN MISIONES
San Miguel, donde juntos todo
es posible
OPINION
Dr. Carlos Rodríguez González
SEGURO DE SALUD, EJEMPLO DE TRABAJO MANCOMUNADO Y SOLIDARIO
Fram goza de buena salud
OPINIÓN
Lic. Rubén Gaete
CENTRO DE SALUD DE VILLA
CHOFERES DEL CHACO

Ejemplo de Transparencia
JÓVENES PROMOTORES
TRABAJAN EN PREVENCIÓN

Comprometidos con su comunidad
OPINIÓN
Dra. Esperanza Martínez
CORONEL BOGADO REVIERTE
DÉFICIT SANITARIO

El valor del trabajo en equipo
APUNTAN A MEJORAR LA SALUD
Atyrá, además de limpia, sana
CENTRO DE SALUD SE DESTACA
POR LA CALIDEZ EN LA ATENCIÓN

Itá, el paciente en primer lugar
SALUD RÁPIDA Y BARATA
Mejor calidad de vida para Peguajhó
SIGNIFICATIVO PROGRESO
Juntos cambiarán Curupicayty
DESCENTRALIZACIÓN EN HECHOS
OPINIÓN
Lic. Livia Sánchez
MOTORES DE LA
DESCENTRALIZACIÓN

los rostros del cambio

 

 

 

 


OPINIÓN
¿Por qué Promotores de Salud?

Dra. Esperanza Martínez
Cuando hablamos de salud en el Paraguay los dos problemas más importantes a mi parecer son: en primer lugar, el poco acceso de gran parte de la población a los servicios de salud; aquí estamos hablando de “exclusión social”; y en segundo lugar la gran inequidad social en sector salud: inequidad en el acceso; en la calidad y calidez de la atención; en la oportunidad de ser atendidos según sus necesidades reales; en los recursos asignados en todos los niveles de atención (servicios de salud, recursos humanos, medicamentos, insumos, tecnología, equipamientos)

A la exclusión y la inequidad debemos agregar otras situaciones: predominio de enfermedades ligadas a la pobreza, mitad de la población rural, pobreza, déficit en la educación e indicadores sanitarios poco favorables.

Con este diagnóstico sanitario, surge aquí en el Paraguay, como ha sucedido en casi todos los países latinoamericanos y países pobres de otros continentes, los programas de Promotores o Agentes Comunitarios de Salud. Los promotores son una estrategia que permite establecer nexos entre los servicios de salud y la comunidad; permiten extender la atención de salud fuera de los muros de los hospitales y centros de salud, cambiando ese modelo puramente médico tradicional de atención de enfermos y de sentarse a esperar que la gente acuda a los servicios.

Si queremos cambios en nuestros indicadores de salud, debemos cambiar nuestro modelo de atención, debemos construir una nueva relación entre el gobierno local, las organizaciones comunitarias, la sociedad civil, las autoridades sanitarias y los trabajadores de salud.

En este nuevo modelo, los promotores son uno de los pilares para ese trabajo comunitario. No queremos pequeños curanderos más capacitados, no queremos que la sociedad civil se ocupe de resolver la inequidad social, que es una obligación moral de nuestros gobernantes a través de políticas públicas coherentes, concertadas y respetadas como políticas de estado. Lo que queremos es que la sociedad civil y las organizaciones comunitarias, a través del trabajo de los promotores y otras intervenciones sociales, colaboren en sus comunidades de manera responsable, contribuyan con su esfuerzo y su gran comprensión de los códigos culturales.

Ellos conocen a sus vecinos y vecinas, ellos hablan su lenguaje y tienen sus creencias, ellos son los más capacitados para respetar su dignidad de personas y darles confianza y calidez en la atención de salud a nuestras comunidades rurales y urbano-marginales.