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Año 1 - Nº
1 - Abril 2003 |
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OPINION
Dr. Carlos Rodríguez González |
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| MOTORES DE LA DESCENTRALIZACIÓN |
| Los rostros del cambio |
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Los Consejos Locales de Salud funcionan porque están conformados
por gente excepcional. Dedicación, compromiso ciudadano,
pasión por el trabajo y sensibilidad social son algunas de
las características que comparten los representantes de estas
instancias de participación comunitaria.
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"La meta a corto plazo es que los
complueblanos vuelvan a confiar en el servicio de salud
y que las consultas aumenten".
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"No voy a descansar hasta que mi
ciudad tenga un seguro de salud, como el de Fram".
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Ella apenas supera los 20 años, él
está a punto de cumplir 70. Ella vive en Coronel Bogado
y estudio Derecho en Encarnación. Él cultiva algodón
en su chacra, ubicada a 10 kilómetros del centro urbano
de Atyrá.
Aunque no se conocen, Dahiana Díaz y don José Elías
Torales tienen mucho en común. Son líderes comunitarios
y comparten el mismo sueño: mejorar la situación
sanitaria de su comunidad.
No hay recetas preestablecidas. Algunos son muy jóvenes.
Otros pasan las seis décadas de vida. Los hay profesionales,
jubilados, estudiantes, religiosos, amas de casa. Los líderes
comunitarios son el motor de la descentralización y el
rostro visible del cambio.
Los Consejos Locales de Salud fueron establecidos por la Ley 1032/96
del Sistema Nacional de Salud, con el objetivo de avanzar en la
descentralización de los servicios sanitarios. Están
conformados por el intendente, el director del centro de salud
y representantes de instituciones y organizaciones sociales del
municipio. En todos los casos, sus miembros son personas que entregan
voluntariamente parte de su tiempo en beneficio de su comunidad.
Saben que no es posible quedarse con los brazos cruzados, esperando
que las soluciones vengan de arriba.
En Coronel Bogado, por ejemplo, encontramos a Dahiana Díaz,
la secretaria ejecutiva del Consejo Local de Salud. Aunque sólo
tiene 21 años no se inhibe ante los demás miembros
del consejo a la hora de plantear proyectos o perfilar cambios
en la estructura de la organización. Tiene muy claro lo
que quiere.
Yo no voy a descansar hasta que mi ciudad tenga un seguro
social de salud, como el de Fram, expone. El objetivo
es brindar un servicio básico y complejo a un precio ínfimo,
que se pague mensualmente y esté al alcance de todos,
dice.
Estudiante de derecho y secretaria de Cultura y Eventos de la
Municipalidad de Coronel Bogado, se involucró en el Consejo
de Salud desde hace tres años. Su espíritu de servicio
es tal, que todos sus compueblanos coinciden en que si el proyecto
de descentralización se encuentra tan avanzado en la ciudad,
es en gran medida, gracias a ella. Siempre se preocupa por
organizar las reuniones, entregar las invitaciones, coordinar
el horario de todos, señalaron.
En la última asamblea realizada el 14 de marzo, para reestructurar
el funcionamiento del Consejo Local de Salud, el intendente propuso
elegirla como presidenta del Consejo, pero la propuesta no prosperó,
fundamentalmente, porque no pudieron encontrar otra persona que
se comprometiera a hacer el meticuloso trabajo administrativo
que hasta ahora ella realiza.
Los planes de futuro de Dahiana son ambiciosos. Quiere llegar
a ser representante diplomática de nuestro país
en el exterior. La experiencia del Consejo Local de Salud es impagable,
afirma, porque le permite involucrarse con los problemas de su
gente y ayudar a solucionarlos.
En otro punto del país, a más de 300 kilómetros
de distancia y dos generaciones de por medio, está don
José Elías Torales Ozuna, de 68 años, presidente
del Consejo Local de Salud de la compañía Candia
de Atyrá.
A diferencia de la joven, don Elías nunca ocupó
ningún cargo en la municipalidad local, sino que fue elegido
como titular del organismo porque era el de más edad entre
sus miembros.
Este agricultor admite que en principio, el tema de Consejo de
Salud le interesó a poca gente, pero, ahora, cada vez hay
más jóvenes involucrados, especialmente desde la
organización del equipo de promotores de salud.
De hecho, don Elías siempre fue una persona a la vanguardia
en temas de salud. Tuvo tres hijos, que planificó
junto con su esposa, en una época en que poco o nada se
hablaba de la planificación familiar.
Ahora le preocupa especialmente aumentar el número de consultas
prenatales en su comunidad, la atención de niños
menores de cinco años y el número de PAP en las
mujeres en edad fértil para prevenir del cáncer
de cuello uterino.
La atención en el puesto de salud de la compañía
Candia todavía necesita ser mejorada, según comenta.
Hay pocos medicamentos, los resultados de los PAP se retrasan
o no retornan, el trato no es muy amable. Por eso, muchos pobladores
siguen optando por consultar en Atyrá, Tobatí o
Caacupé.
La meta a corto plazo del representante del Consejo Local
es que sus compueblanos vuelvan a confiar en el servicio de salud
y las consultas aumenten, manifiesta don Elías.
Son personas comunes, dedicadas al trabajo, honestas y responsables.
Están convencidas de que la autogestión es la única
alternativa para revertir los males de su comunidad. Es gracias
a personas como Dahiana, don Elías y los demás integrantes
de los Consejos de Salud de los distintos distritos, que el proceso
de descentralización está avanzando y fortaleciéndose.
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