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EL
DOLOR DE LOS FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS
DEL YCUÁ, AL ESCUCHAR LA SENTENCIA
JUDICIAL. |
La indignación de las
víctimas del incendio del supermercado
Ycuá Bolaños en el que unas
400 personas murieron calcinadas y otras tantas
quedaron con secuelas físicas y emocionales
se transformó en rabia e impotencia
cuando escuchaban el veredicto de un tribunal
de sentencia que aplicó sólo
cinco años de cárcel para los
dueños del local, Juan Pío Paiva
y Víctor Daniel Paiva, por el delito
de homicidio culposo al igual que el jefe
de seguridad Daniel Areco. Estudiantes, gremialistas,
campesinos, Iglesia Católica y sociedad
civil apoyaron el rechazo a la impunidad y
corrupción que tienen paralizado al
Poder Judicial. Una abogada, una representante
de la sociedad civil y un afectado de la tragedia,
exponen su opinión sobre lo ocurrido.
La jurista María Victoria Rivas, miembro
del Consejo Institucional del Instituto de
Estudios Comparados en Ciencias Penales y
Sociales (INECIP) y ex Fiscal General Adjunta,
dijo que se debe respetar la institucionalidad
de la República y seguir los caminos
institucionales para el reclamo del fallo
o destitución por mal desempeño
de los jueces. “Paraguay es una República
con un Estado de Derecho y los tribunales
deben actuar de forma independiente.
Es necesario defender esta institucionalidad.
Esto significa que se debe acatar la decisión
del Tribunal y dejar que el Juicio termine.
Puede ser que los ciudadanos pensemos que
el fallo fue injusto, que no reunía
las condiciones legales para que sean dictadas.
Pero cuando se está hablando de una
resolución judicial hay que ceñirse
exclusivamente a lo que la ley dispone”.
Sin embargo reconoció que el estallido
social que se produjo ante el inminente fallo
en el caso Ycuá Bolaños no es
fruto de una situación aislada sino
la sumatoria de la crisis por la que atraviesa
el país. “El caso Ycua se trata
del dolor más fuerte y más grande
que tenemos. Las víctimas son numerosas
y no tuvieron ninguna contención en
este tiempo. A todo esto se suma el juicio
oral que fue la recordación de todo
el drama familiar que se vivió.
A través de los discursos surgidos
de las manifestaciones se notaba que esta
reacción fue la suma de varias cosas.
Se dio en un espacio de tiempo y de interés
común y estalló. Puede ser que
se vayan dando situaciones similares”,
puntualizo.
OPINIÓN
DE RUBÉN URBIETA
“Alguien tiene que actuar”
Rubén perdió
a su padre, madre y dos hermanas ese fatídico
1 de Agosto de 2004. Como afectado directo
de la tragedia cree que las movilizaciones
sociales y protestas son la válvula
de escape ante la impotencia. “Las
palabras no nos bastan y alguien tiene que
actuar,” dijo.“El de Ycuá
Bolaños es un problema social y tiene
que tener una solución múltiple
comenzando por las instituciones. Una de
ellas es el Poder Judicial que debe demostrar
su capacidad de juzgar a los culpables del
hecho. Lo que hemos visto es que todos rehúsan
la responsabilidad de asumir el rol de dictaminar
al igual que los acusados de asumir su culpa”.
Admitió que él no justifica
la violencia bajo ninguna circunstancia,
pero lo que pasó fue violencia jurídica
y la violencia genera más violencia.
“Es normal comprar y vender las conciencias
de las personas en nuestro país y
eso es un cambio que quizá no sea
tan rápido de ver. Tenemos una ausencia
de liderazgos claros que puedan asumir una
postura pero en la medida que aumente la
presión social se van a llegar a
apaciguar los ánimos siempre que
se tengan objetivos comunes”, culminó
Rubén.
OPINIÓN
DE MARTA FERRARA
Justicia del lado de los ricos
Marta Ferrara, comunicadora
y directora de la ONG “Semillas por
la Democracia” siente un pena profunda
por lo que está pasando a los paraguayos.
“Me duele lo que se está haciendo
con las víctimas del Ycuá
Bolaños y la victimización
de la sociedad paraguaya a través
de ellos,” resaltó. Para ella
la institucionalidad “está
en terapia intensiva” porque en estas
condiciones la Democracia no le sirve más
que a los que tienen poder.
Sin estar a favor de la violencia tampoco
se puede permitir la impunidad. “Es
una prueba más de que la Justicia
está solamente del lado de los ricos.
Si el Estado de Derecho es para que los
poderosos sigan siendo impunes, no funciona.
La gente está cansada porque la Justicia
no sirve para defenderlos. La democracia
en estas condiciones no le sirve más
que a los que tienen poder”.
Según Marta, la única manera
de plantear soluciones es con una ciudadanía
unida y que haga presión. “Otra
forma es castigando o premiando con el voto.
Estamos durmiendo encima de un volcán
y va a llegar un momento en que va a estallar”.
:: (SC Noticias)
:: Por María Díaz de Vivar
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