| Responsabilidad social empresarial y universitaria, ética para el desarrollo, lucha contra la corrupción y un decidido compromiso con la democracia son algunas de las muchas corrientes favorables que está ofreciendo la cooperación internacional a través de varios organismos.
Es difícil imaginar un escenario más propicio para lograr cambios duraderos en Paraguay. Es posiblemente, más que nunca, el momento de la sociedad civil organizada. Los países han descubierto el valor de la organización y han canalizado su participación social en los distintos ámbitos de la vida pública a través de las organizaciones de la sociedad civil (OSCs).
Es así que vemos sociedades como la uruguaya con 3 mil organizaciones no gubernamentales que movilizan esfuerzos sociales. En Brasil son 300 mil y Argentina 100 mil. Paraguay no llega a poco más de 200. Los países necesitan de la organización para su desarrollo y progreso continuo.
Paraguay solo saldrá adelante si los esfuerzos aislados se ponen en común. Por ello, descubrir el valor de generar mayor cantidad y calidad de organizaciones que complementen la labor del Estado, puede servir para despuntar un país que a veces parece precipitarse nuevamente, hacia caminos que pensábamos para siempre alejados.
Sin embargo, las organizaciones se mueven en un ambiente de desconfianza y fuego cruzado. En ocasiones es el Presidente de la República el que culpa a las ONGs de los males del país y de su propia ineficiencia . Otras veces son las supuestas organizaciones que camuflan sus fines y persiguen no el desarrollo, sino objetivos particulares u obscuros, las que corrompen la imagen del sector. Para servir en bandeja y de carne de cañón a los discursos políticos, poniendo como “regla general a la excepción” para desacreditar el conjunto. Por tanto, plantear reglas claras y transparentes es una demanda y un deber para las organizaciones.
En este número de Iniciativas hacemos un mapeo de la situación de las ONG s en Paraguay , que puede servir de base para una mayor incursión en el apasionante mundo de la movilización de los esfuerzos ciudadanos, desde un punto de partida más realista. Además mostramos como otra institución clave: la Universidad ya ha zarpado con el viento a favor de la responsabilidad social universitaria. |