En octubre del 2005 se firmó una alianza entre la organización Alter Vida y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) para ayudar a mejorar la calidad de vida de los artesanos de Areguá, ciudad turística conocida por sus artesanías en barro, mediante mejoras tecnológicas introducidas con la producción de piezas de alta temperatura.
A más de ocho meses del inicio del proyecto “Mejoramiento de la Tecnología de la Industria Cerámica en Paraguay”, ya son varios los resultados logrados. También participan del desarrollo de esta iniciativa, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) y la Asociación de Artesanos Aregüeños (AAA) que trabaja con 80 artesanos socios de la misma.
El proyecto se desarrolla basado en cuatro ejes: mejoramiento de la infraestructura de la AAA; desarrollo tecnológico de la cerámica de alta temperatura en la AAA; fortalecimiento organizacional, productivo y comercial de la AAA; y reforestación para la producción de leña para la cocción de productos. Todo esto teniendo en cuenta que el 40% de la población aregüeña se dedica a la artesanía.
ALTER VIDA
“Se está constituyendo una cooperativa para la producción de cerámica”

ARQ. VICTOR RIVEROS
La organización Alter Vida trabaja con la Asociación de Artesanos Aregüeños (AAA) desde su creación, en septiembre de 1997.
Cuando Alter Vida se postuló, a través del Consejo Nacional de Ciencias y Tecnologías (CONACYT), a una convocatoria de proyectos de investigación de la JICA, no dudó en presentar una propuesta en forma aliada con la AAA, ya que en el Paraguay todavía no se desarrolló la tecnología de la cerámica de alta temperatura.
El coordinador del proyecto por Alter Vida, arquitecto Víctor Riveros, relató que uno de los mayores logros desde el inicio de la ejecución del proyecto fue la construcción del
Horno Noborigama, bajo la dirección de un artesano japonés que vive en Brasil: Shugo Izumi. “Se trata de un horno a leña, antiguo y tradicional que surgió en las laderas de las montañas de Japón, donde se sigue utilizando este sistema”, explicó Riveros.
En Japón, el horno tiene 50 cámaras, pero el de Areguá tiene tres cámaras. La primera alcanza una temperatura de 1.300 grados, la segunda de 1.100 grados y la tercera unos 900 grados, aprovechándose todo el calor desde el inicio de la quema. Es la primera vez que nuestro país cuenta con este tipo de tecnología por lo que, en el marco del proyecto, dos grupos de cuatro artesanos viajaron en enero y julio del 2006 al Brasil para formarse en el uso del horno Noborigama. A su vuelta, ellos mismos capacitaron a sus demás compañeros.
Cooperativa
En este momento también se está trabajando en la conformación de una cooperativa de producción cerámica y se está desarrollando un plan de negocios para encarar una empresa cooperativa. Asimismo, una abogada contratada por el proyecto está capacitando a los artesanos sobre la parte legal: adecuación fiscal, modificación de estatutos, boletas legales, compra y venta, contabilidad, etc.
Por otra parte, Riveros señaló que firmaron un convenio con un propietario de la zona de Areguá que cedió a la AAA cinco hectáreas de terreno para reforestar con especies energéticas (cuatro hectáreas de eucaliptos y una de plantas nativas). “Como el horno es a leña, los artesanos necesitan generar su propio combustible. El contrato con el propietario es por 20 años, lo que representa un importante logro, pero lo ideal sería replicar este modelo de trabajo”.
Finalmente, el arquitecto aclaró que siguen en la fase de investigación, porque todavía no se alcanzó el producto en sí mismo. “Se están haciendo experimentaciones absolutamente necesarias para descubrir la materia prima y otros elementos que debemos producir en nuestro país para que el horno funcione y sea sostenible en el tiempo”.
TESTIMONIOS
“Es un proyecto ambicioso”

Pedro Cristaldo:
PRESIDENTE DE LA AAA
“Nunca antes pudimos alcanzar los 1.100 grados y con el Horno Noborigama podemos llegar hasta 1.450 grados. La forma de quemar es diferente y nuestro sistema de trabajo cambió por completo. En dos años podemos llegar a conseguir la porcelana, pero mientras seguiremos perfeccionando la cerámica a alta temperatura. Éste es uno de los proyectos más ambiciosos que tiene la ciudad de Areguá”.
“Todavía no se explota la materia prima”

Mirian Ponillaux:
COORDINADORA ADJUNTA DE COOPERACIÓN TÉCNICA DE LA JICA
La JICA trabaja coordinadamente con Alter Vida, principalmente apoyando el envío de becarios artesanos, la venida de expertos de otros países y la compra de equipos. “La meta del proyecto es mejorar la producción de la cerámica artesanal contribuyendo a un aumento de los ingresos de los artesanos para una mejor calidad de vida”.
En la búsqueda de nuevos mercados

Norma Hidalgo
ENCARGADA DE COMERCIALIZACION DE LA AAA
“Estamos participando de ferias nacionales e internacionales con el fin de buscar nuevos mercados. La idea es que cuando salgan las nuevas piezas artesanales, ya contemos con un sistema de comercialización”.
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