| Milda Rivarola opinó sobre el ataque de algunos sectores políticos y medios masivos a las ONGs, como por ejemplo, las críticas provenientes del propio Presidente Nicanor Duarte Frutos que expresó: “yo no sé qué es lo que hacen las ONGs en Paraguay, porque me cuentan que hay 100 ONGs que trabajan con los indígenas, y no veo que hayan mejorado su situación de vida en nuestro país” (ABC Color, 30/08/2003).
Milda expresó que desde los sectores políticos no se las ve con buenos ojos porque los miembros de las ONGs están aportando incluso en campos donde debería estar el Estado “y encima escapan al control prebendario de la clase política”, puntualizó. “También es cierto que, trabajando con los sectores más vulnerables, las ONGs son los chivos expiatorios preferidos (por las autoridades estatales), ya que no existen resultados importantes en la lucha contra la pobreza u obtención de equidad, y se convierte en una forma de culpar a otro”.
Aportó una argumentación más: que los fondos llegados directamente al aparato burocrático del Estado para solucionar los problemas, y los recursos con los que cuentan las ONGs, no tienen punto de comparación. El presupuesto del Estado es
mucho mayor.
Rol político
Sobre el rol político asumido por la sociedad civil, Milda expresó que tanto ésta como el Gobierno paraguayo y sobre todo, los medios masivos de comunicación, tienen un carácter fuertemente conservador de derecha.
Y aseguró que si las ONGs tienen como uno de sus objetivos presionar sobre políticas sociales del Estado, serán rechazadas.
“Porque se trata del sector visible de la sociedad civil que está haciendo lo que los partidos de izquierda, que no existen, no hacen; exigiendo focalización e intensificación de política de desarrollo social, económico y cultural”.
EL DESAFÍO ES CONSTRUIR UN LENGUAJE COMÚN
Nuevos desafíos
ALEJANDRO VIAL
Las ONGs surgen en la mayoría de los casos durante el período de las dictaduras militares, con una impronta contestataria, lo cual define su complejidad, conforma parte importante de su identidad y contribuye a modelar algunas de sus fortalezas y debilidades.
Con el final del autoritarismo, los países de la región se enfrentan más que a problemas de atropello a los derechos humanos y privación de libertades; al estancamiento económico y la inequidad, a la inseguridad pública y los desafíos de la globalización económica, entorno que determina a las ONGs de hoy. |