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domingo 1 de agosto de 2004, el artista Benito García
siguió la tragedia del Ycuá Bolaños
desde la televisión y la radio, conmocionado
como todos los paraguayos. "Sentí impotencia,
tristeza… muchas emociones fuertes que me
motivaron a realizar la obra Agosto en llamas".
Con ella quiere reflejar en las retinas el dolor
de aquellas 400 almas y lo hace en forma intencional,
directa. "No hay en esta obra nada superfluo
ni indirecto, es lo que fue y punto. Mis sentimientos
están claramente expresados en la tela",
explicó Benito.
Seis meses le llevó pintar Agosto en Llamas
que, un año después de la tragedia,
donó al Memorial de la esperanza del Ycuá
Bolaños. "Está en la calle,
frente a donde sufrieron tantos, frente al santuario
protegido por muchos y olvidado por grandes. Está
expuesta junto a restos de aquel hecho perverso,
recuerdos que no se olvidan y nos hacen rememorar
el Agosto en llamas".
El artista aclaró que donó la obra
para que quede como un testimonio histórico
que mantendrá la memoria viva, para que
nunca más nuestro país sufra una
desgracia similar.
El pintor se une al pedido de justicia de los
sobrevivientes, familiares y amigos de las víctimas.
"No pierdo la esperanza, espero que de las
cenizas resurja un nuevo Paraguay".
Además de diseñador gráfico
y pintor, Benito es miembro fundador del Movimiento
Independiente y Cultural "CUPAT" Cultura
para todos.
"Al final, lo que él nos quiere mostrar
es que esas manos crispadas romperán ese
candado, destrozarán ese obstáculo
y surgirán de las cenizas, de la realidad
que nos rodea y, como esas lágrimas que
todos dejamos salir, en el alma de todos saldrá
sin dudar, la paz y la justicia que, a todos los
que vimos aquella realidad, aún se nos
debe"… Christian Ronnebeck. |