| El
Grupo Impulsor de Acceso a la Información
Pública (GIAI), conformado por 23 organizaciones,
viene trabajando desde fines del año 2003,
con el objetivo de hacer efectivo el derecho humano
del libre acceso a la información pública;
y con la idea de que un ciudadano más informado
puede tomar una mejor decisión en su vida.
Además, que un marco legal aceptable debe
ser sólo aquel que ayude a mejorar la calidad
de vida de cada uno de nosotros.
La Constitución Nacional establece en su
Art. 28 que: "Se reconoce el derecho de las
personas a recibir información veraz, responsable
y ecuánime. Las fuentes públicas
de información son libres para todos. La
Ley regulará las modalidades, plazos y
sanciones correspondientes a las mismas, a fin
de que este derecho sea efectivo.".
Uno de los resultados del Grupo fue la redacción
y entrega de un proyecto de ley de Acceso a la
Información Pública, firmado y aceptado
por 16 diputados, de 3 partidos políticos
diferentes.
El proyecto fue girado inicialmente a 2 Comisiones
Asesoras para su estudio y dictamen: la de Prensa
emitió su dictamen aconsejando su aprobación,
y la de Asuntos Constitucionales dictaminó
su aprobación con modificaciones, pero
luego lo retiró argumentando que el proyecto
necesitaba ser discutido con la ciudadanía
antes de ser dictaminado por ellos.
El validar y contrastar un proyecto de ley antes
de ser dictaminado y sancionado es totalmente
positivo para el fortalecimiento de una sociedad
participativa y democrática, más
si es mediante una Audiencia Pública que
permita conocer la opinión de la ciudadanía
en general. Lo que no sería positivo es
argumentar que es mejor no tener una ley, por
ser más peligrosa tenerla que no tenerla.
En este momento no existe ley y no podemos acceder
a información que es nuestra; ¿podemos
estar en peor situación que esa?. Además
las leyes no se escriben en bronce, y existen
canales que permiten la revisión de una
norma en cada paso que se dé, mucho antes
de su promulgación. Y para ello, debemos
participar activa y permanentemente en la vigilancia
de las modificaciones que se establezcan al proyecto
en el tratamiento parlamentario.
Además del interés nacional, existe
una gran expectativa internacional respecto al
proceso paraguayo en este tema, quizás
por todas las gestiones y alianzas internacionales
que se han dado desde diversas organizaciones
nacionales; o quizás, porque fue el Paraguay
uno de los primeros países latinoamericanos
en tener una ley sobre el tema y que la derogó
en tiempo record, pero que insiste en la necesidad
de contar con una norma al respecto.
La aspiración del Grupo no es la sola
aprobación de la ley, sino la de tratar
de articular lo real con lo legal; la de probar
la ley permanentemente; la de tener en cuenta
la realidad del país y hacerla aplicable
mediante formatos comprensibles para el ciudadano.
Finalmente, en el proceso del Grupo se ha podido
constatar que no es tan importante lo que se pueda
hacer desde la ley, como lo que se pueda hacer
desde el ejercicio de un derecho. |