Él nos habló de la experiencia de
abrir un nuevo espacio de discusión para
los periodistas, algo que hasta ese momento no existía.
"Varios periodistas llegamos al mismo tiempo
a una conclusión muy parecida: en Argentina
el periodismo se estaba ejerciendo con muchos problemas
de calidad, situación que involucraba y afectaba
a la democracia".
Así nació el deseo de hacer algo,
pero rompiendo con dos malas costumbres: "la
de que los periodistas nos juntemos en el bar de
la esquina a hablar mal de otros periodistas y la
de ocupar un espacio que desplace al Sindicato o
a una asociación de dueños de medios
de comunicación".
Según el profesional argentino la idea fundacional
fue ofrecer un foro de discusión y de reflexión
sobre cómo se ejerce periodismo en el país,
pero no en términos de acusar a otros o de
decir estos son buenos o malos. "Nosotros no
somos quién para decir a los demás
colegas cómo deben trabajar. Lo que sí
podemos hacer es discutir sobre las cosas que son
beneficiosas y saludables y las que no, y así
avanzar en consensos y en la búsqueda de
paradigmas".
Con estos objetivos, un grupo de periodistas de
importante trayectoria, la mayoría de los
cuales ocupan puestos jerárquicos en los
principales medios de comunicación argentinos,
constituyeron el FOPEA. Hoy lo integran activamente
unos 100 periodistas de todo el país, pero
está creciendo y se está armando una
red muy interesante de comunicadores a partir de
una actitud inclusiva. El presidente es uno de los
periodistas de investigación de mayor prestigio
en la Argentina: Daniel Santoro. Ética
periodística
Mendelevich admitió que la corrupción
está muy presente en el periodismo. "Culturalmente
se están aceptando prácticas que
son antiéticas, como por ejemplo recibir
regalos cuantiosos o tratar directamente con las
empresas para conseguir auspicios para un programa
de televisión por cable".
Según nuestro entrevistado, son situaciones
que en sí mismas no son malas, pero cuando
forman parte de un sistema habitual crean mecanismos
que atentan contra la independencia de cualquier
periodista y por lo tanto, contra la ética
periodística.
Ante esta realidad, FOPEA organizó un taller
con Javier Darío Restrepo, mano derecha
de García Márquez en materia de
ética periodística en Hispanoamérica,
destinado a los comunicadores argentinos. El encuentro
concluyó con un documento denominado Declaración
de la Boca, que contiene diez puntos esenciales
de consenso respecto a comportamientos éticos.
El comunicador dijo que "hay muchas ganas
de mejorar la calidad de nuestra profesión
pero hay que tener paciencia, porque sabemos que
no se trata de una tarea automática, sino
que implica mucho tiempo, trabajo y esfuerzo". |