"Hicimos
estudios de mercado, analizamos varias opciones
y finalmente nos dimos cuenta de que lo más
factible y rápido
en ese momento
era dedicarnos a la venta de detergentes",
recordó Cristhian Gatti, Gerente General
de la compañía Deterlim.
Así nació esta micro empresa, conformada
por 25 alumnos de Operador Avanzado, que el día
del encuentro alcanzó su punto de equilibrio
comercial con 1080 unidades vendidas.
Y todavía les sobraban dos semanas para obtener
las ganancias, tiempo en el cual pretendían
alcanzar una producción de 600 unidades más.
Elaboran los detergentes a base de productos concentrados,
a los que agregan esencias, colorantes y agua.
En un principio averiguaron precios en las empresas
que proveen envases, pero como éstos eran
muy elevados se les ocurrió reciclar los
envases de plástico de las gaseosas pequeñas.
Crearon sus etiquetas a partir de los conocimientos
informáticos adquiridos en el curso.
"Con esta experiencia aprendimos a trabajar
en grupo, a solucionar los problemas juntos y a
confiar en nosotros mismos. Y sobre todo a lograr
la actitud que uno necesita en su lugar de trabajo".