EN
CHOCÓ VIVÍ UN CAMBIO CULTURAL BRUTALMENTE
DRÁSTICO
Roberto estuvo
casi diez años (de 1978 a 1987) en la región
andina más habitada de Colombia, hasta que
lo invitaron a dictar un taller de investigación-acción-participativa
en Chocó (zona afro, del Océano Pacífico
del mismo país). "Me encontré
con otra cultura: la negra, la más olvidada
y excluida, pero habitando en un paraíso
ambiental.
Con la idea de llevar a la práctica la noción
de participación, me mudé y viví
allí diez años". Define esa experiencia
como "un cambio cultural brutalmente drástico".
Allí creó su propia fuente de trabajo
formulando el proyecto "Educación ambiental
y agroecología para el Chocó".
Como le habían recomendado que esperara dos
años antes de hablar, dedicó ese tiempo
al estudio y a la investigación. Roberto
recordó que no existían caminos y
se transportaba en lanchas y canoas para visitar
los pueblos. "Una vez que conocí el
ambiente, me dieron la palabra".
Para él, su aporte más importante
en la zona más "exuberante del planeta",
fue la lucha por la reivindicación de la
negritud y de la riqueza natural de la zona porque,
antes, toda la educación recibida era con
contenidos andinos. "Era un pueblo colonizado.
Pero después de cinco años de trabajo
contribuí con la construcción de un
conocimiento y un liderazgo científico con
la creación de un Post Grado de Educación
ambiental y Agroecología, de contenido local".
Fue en Chocó donde Roberto descubrió
la segunda herramienta de su trabajo: la visión
de sistemas.