El TAPÉ
es el camino a seguir para llegar a la elaboración
de un proyecto sobre bases bien estudiadas y con
argumentos válidos.
El primer paso es el de intercambiar los conocimientos
empíricos, aquellos que los miembros de un
barrio saben porque saben. Pero se sabe que no saben
todo y mucho menos, lo saben bien.
Con el trabajo del registro se logra que los miembros
de un barrio definan su saber empírico y
con ello se logra la primera abstracción.
Al hacer un cruce de esas definiciones y con la
aplicación de ciertas fórmulas matemáticas
se llega a valores de importancia y de dependencia
entre los puntos individualizados, con lo que se
puede priorizar "científicamente"
una necesidad del barrio.
Con el cruce de datos y la sistematización
de los mismos, se obtiene un cuadro sistémico
de las necesidades, de las dependencias entre sí
y por sobre todo cuál es el lugar en la priorización.
En resumen, es dar un fondo y un valor elaborado
científico, es decir con argumentos medibles,
demostrables y replicables en cuanto a su validez.