Los nuevos paradigmas que se imponen en las puertas del siglo 21, necesitan de nuevas formas de planteamiento para la atención no sólo de las múltiples e ilimitadas necesidades de la población sino también para confrontar las mismas con la cada vez más debilitada disponibilidad de recursos, especialmente cuando se trata de aquellos que están sustentados por el sector público.

Una nueva forma de enfrentar dicho desafío es crear un espacio para que los ciudadanos sean actores y partícipes activos del proceso de generación y control de bienes y servicios destinados a la satisfacción de sus necesidades primarias (educacionales, de salud, entre otras).

En respuesta a dicha situación, el Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD) cuenta con varios programas y proyectos en ejecución, y tiene como estrategia en el sector salud, desarrollar iniciativas que buscan estructurar nuevas formas de organización y relacionamiento entre la sociedad civil, autoridades sanitarias y gobiernos subnacionales, donde se generen incentivos para una mayor eficiencia y efectiva asignación de recursos, que sea consistente con los objetivos sectoriales establecidos y donde el acceso equitativo de la población a los servicios básicos de salud sea una finalidad preeminente.

Dentro de este marco se está desarrollando el Proyecto de Descentralización de Servicios de Salud y Participación Comunitaria, patrocinado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

El proyecto busca desarrollar capacidades en el nivel local para que en forma participativa diseñen e implementen servicios y programas básicos de salud con énfasis en salud reproductiva; eficientes, equitativos y adecuados a la realidad local, que contribuyan a consolidar un sistema nacional de salud.

Para el cumplimiento de los objetivos el CIRD/USAID viene desarrollando varias actividades enmarcadas en el proceso de descentralización de los servicios de salud, a través de la participación ciudadana y la autogestión en salud, como estrategia para el desarrollo de un Sistema Local de Salud sostenible.

Asimismo, el CIRD/USAID se ha propuesto ejecutar un plan de Monitoreo de Resultados y Evaluación de Impactos cuyo objetivo es evaluar las condiciones de los aspectos seleccionados antes y después de la implementación del proyecto. Esta actividad llevada a cabo, que por sus características innovadoras y actuales, la convierte en un instrumento que intenta no solo supervisar la gestión realizada, sino además exhibir indicadores del impacto de todas las actividades del proyecto sobre el bienestar de las personas. Es decir, intenta responder a la crucial interrogante ¿cuál es el estado de salud de todos los ciudadanos miembros de las comunidades donde se llevan adelante los distintos programas que contempla el proyecto luego de haber concluido el mismo?

Considerando que esta tarea consta de varias etapas, en esta oportunidad se presenta la primera fase del Plan de Monitoreo y Evaluación, que contempla la situación al inicio del proyecto, denominada “Línea de Base” y donde se establece una serie de indicadores finales basados en el cotejo de objetivos, componentes, insumos y productos obtenidos. Estos están basados en varias fuentes de información que permiten identificar la situación de todos los estamentos comprometidos con el proyecto.